La población del mundo sigue creciendo; en la actualidad ya somos más de 7.400 millones de personas y, según se prevé, para el 2053 habrá más de 10 millones. Pero el espacio es en sí, finito. Y la desigualdad en el acceso a la tierra y a la vivienda es muy profunda: mientras que algunos tienen grandes viviendas, muchas personas viven en condiciones de hacinamiento y pobreza muy duras.
Para su creador, muchos de los edificios de viviendas están muy mal aprovechados; es necesario construir más, pero economizando el uso del terreno. Además de que éstos sean accesibles a todos los niveles de ingresos. "Hay modelos que demuestran que podríamos vivir mucho mejor, si solo los arquitectos fueran liberados de hacer únicamente lo que les corresponde", señaló el arquitecto, para quien el poco incentivo económico a la creatividad de los arquitectos frenaría la existencia de proyectos innovadores que se centren en estas soluciones.




