La paciencia de buena parte de los mendocinos frente a la crisis económica parece estar llegando a un límite. Un relevamiento realizado por la consultora Demokratía en seis departamentos del Gran Mendoza mostró que dos de cada tres personas consideran agotado el tiempo de espera para que la actual gestión mejore la economía doméstica.
Dos de cada tres mendocinos consideran agotado el tiempo de espera por una mejora económica
Una encuesta reveló el desgaste ante la realidad de las economías domésticas. Si bien la mayoría dice llegar a fin de mes, se considera que la situación es mala
El estudio, basado en 703 entrevistas presenciales realizadas entre el 1 y el 7 de julio, también refleja un dato que atraviesa toda la encuesta: el malestar económico no siempre se traduce en la imposibilidad de llegar a fin de mes. Detrás de ese aparente contraste aparecen nuevas formas de organización de los hogares para sostener el presupuesto, desde sumar ingresos hasta modificar hábitos de consumo o reducir gastos cotidianos.
Un humor social marcado por el desgaste
El dato más contundente del trabajo es que el 66,11% de los consultados respondió que ya no está dispuesto a seguir esperando resultados en materia económica. En contraste, apenas el 5,65% considera que la situación ya está siendo resuelta, mientras que un porcentaje menor todavía acepta esperar algunos meses más.
Ese desgaste también aparece cuando se consulta por la realidad económica de cada familia. Casi ocho de cada diez encuestados califican su situación como mala o muy mala, mientras que apenas el 20,17% la considera buena. Un dato llamativo es que ninguna de las 703 personas entrevistadas eligió la opción "muy buena".
El pesimismo también se proyecta hacia el futuro. Solo el 15,2% cree que dentro de un año la economía del país estará mejor que ahora. La mayoría considera que seguirá igual de mal o incluso peor, una percepción que atraviesa prácticamente todos los grupos etarios relevados.
La encuesta, además, muestra diferencias según el nivel educativo. Entre quienes tienen estudios terciarios o universitarios, las expectativas negativas sobre el futuro de la economía alcanzan los niveles más altos del relevamiento, mientras que entre quienes poseen menor nivel de instrucción, ese pesimismo aparece con menor intensidad.
Llegar a fin de mes con más de un trabajo
Uno de los resultados que más llama la atención es que el 77,98% de los consultados afirma que llega a fin de mes, ya sea sin problemas (40,59%) o de manera ajustada (37,39%). A eso se suma un 3,64% que incluso asegura tener capacidad de ahorro.
Leído de manera aislada, ese dato podría parecer incompatible con el fuerte malestar que atraviesa el resto de la encuesta. Sin embargo, el director de Demokratía, Nicolás González Perejamo, explicó que detrás de esa respuesta existen distintas estrategias que las familias fueron incorporando para sostener su economía cotidiana.
Según señaló, muchas personas logran llegar a fin de mes porque complementan ingresos con más de un trabajo, modificaron sus hábitos de consumo, redujeron gastos prescindibles o aplicaron medidas de ahorro dentro del hogar, especialmente en servicios como la energía. Es decir, el equilibrio económico no necesariamente refleja una mejora en el poder adquisitivo, sino un mayor esfuerzo para sostener el mismo nivel de vida.
En ese sentido, el relevamiento expone una fotografía donde la estabilidad de las cuentas familiares convive con un marcado desgaste social. La mayoría dice que todavía consigue cerrar el mes, pero ese resultado aparece asociado a un esfuerzo creciente y no a una sensación de bienestar económico. Esa diferencia ayuda a explicar por qué, aun cuando muchos hogares logran acomodar sus números, el humor social continúa mostrando señales de cansancio e incertidumbre frente a los meses que vienen.
En pocas palabras
- Desgaste económico: dos de cada tres mendocinos consideran agotado el tiempo de espera por una mejora.
- Percepción de la realidad: casi ocho de cada diez encuestados califica su situación económica como mala o muy mala.
- Sostenimiento del hogar: la mayoría llega a fin de mes complementando ingresos o reduciendo gastos.






