El Sindicato Unido de Trabajadores de la Educación (SUTE) mostró su disconformidad absoluta con Secundaria 2030, el plan educativo que puso en marcha el Gobierno nacional en 2016.  “A los docentes no les da lo mismo enseñar cualquier cosa. Hay un rechazo férreo a este plan porque implica la pérdida de puestos de trabajo, una baja de la calidad educativa y porque vulnera la educación integral ”, indicaron.

Las Jornadas Docentes 2019 que abordaron el nuevo Régimen Académico General para la implementación del programa Secundaria 2030 dejaron mucha tela para cortar, sobre todo en las escuelas secundarias de Mendoza.

Desde este sector se levantaron varias voces en torno a las modificaciones que se quieren establecer. “Por lo general, los profesores no son quienes más se movilizan pero nos llamó mucho la atención su férrea oposición”, indicó Lorena Gordillo, secretaria de Educación del sindicato.

Luego de las críticas que surgieron en las escuelas, el SUTE realizó una convocatoria en la Casa de Gobierno el 15 de febrero cuando fueron recibidos por funcionarios de la Dirección General de Escuelas y se marcharon con la promesa de un futuro encuentro en el que se pusieran en discusión los diferentes puntos de la reforma.

El cónclave se iba a realizar el viernes 1 de marzo pero luego se reprogramó, posiblemente, para el 15.

Con vistas en esto, desde el sindicato realizaron un relevamiento sobre los distintos puntos en los que los docentes difieren con lo que se plantea desde el gobierno escolar.

Desde el gobierno minimizaron las quejas del SUTE ya que, según señalaron, en las escuelas que se relevaron a través de los supervisores, las devoluciones "fueron positivas". También indicaron que esperarán el resultado de la reunión para dar nuevas declaraciones.

Por su parte, desde el sindicato contratacaron: “Es un modelo de reforma educativa que tiende a la baja de la calidad educativa. No lo decimos sólo nosotros sino que lo dicen estudiosos del tema y en las ciudades de Argentina donde se ha aplicado fracasó”.

A partir de las opiniones de los docentes, el sindicato destacó que el programa “no prioriza una educación de calidad en la que los chicos y las chicas adquieran contenidos significativos para su vida cotidiana y laboral”.

No se trató de la primera vez que los maestros y profesores se enfrentaban a este plan, ya que se venía trabajando desde hacía tiempo en diferentes niveles. A partir de cada encuentro, desde la DGE aseguraron que el plan se fue modificando teniendo en cuenta las devoluciones de los docentes.

Esta versión es combatida por el sindicato. “Parece una política de ablande. Ya dijimos que no en julio pero nos vuelven a presentar las mismas cosas. A no ser que tengamos serios problemas de comunicación, desde las escuelas se rechazó rotundamente pero desde el Gobierno plantean que las ideas surgen desde los docentes”, dijo la representante sindical.

Escuela giratoria 

Uno de los temas que más repercusiones tuvo fue la “escolaridad protegida”. Se trata de un sistema para aquellos chicos que tengan problemas de aprendizaje, sufran alguna patología o padezcan un problema familiar que les impida tener un año lectivo normal.

“Al chico o chica que pasa a escolaridad protegida se le disminuye el tiempo que pasa en la escuela. Su recorrido lo va a hacer a través de clases virtuales con semi presencialidad. Nosotros nos preguntamos: ¿De qué conectividad hablan si hay chicos y chicas que apenas pueden comer?”, planteó Gordillo.

Es que desde el sindicato resaltan una cierta falta de conocimiento de las distintas realidades que viven los alumnos. 

“Hay chicos que no pueden iniciar las clases porque no tienen plata para comprar un block de hojas. Esto está sumamente alejado de la realidad. Además se vulnera el derecho a estar en la escuela. Nosotros entendemos que la institución se basa en la presencialidad”, indicó.

Asimismo hizo foco en algunos “puntos grises” que contempla la reforma y que, según aseguraron, no están explicados: “Los conocimientos tecnológicos son importantes pero no se puede dejar todo en manos de la conectividad. Se requiere de un tutor que acompañe al chico. Nos preguntamos: ¿Cómo se va a acreditar que aprobó una materia? ¿Quién va a seguir su aprendizaje?”.

El conflicto surge ya que desde el sindicato aseguran que esto apelará a “la buena voluntad de los docentes o a horas pagadas en negro o gris”.

“Hablamos de escuela giratoria ya que los chicos van a andar dando vueltas por las escuelas porque no hay dinero para pagarle a un docente que lo acompañe. En tanto, los servicios de orientación también están colapsados y su función no es realizar un trabajo práctico a los alumnos. Lo que va a ocurrir es que van a girar y girar hasta que algún docente se canse y lo apruebe o ellos decidan no ir más”, explicó.

Un súper docente

“Con el régimen de convivencia se establece al docente como coresponsable de las situaciones emergentes y garante de la convivencia pacífica. Esto encubre una retirada del Estado del ámbito de la educación ya que es el Estado el que tiene que establecer distintos dispositivos para trabajar en armonía, no el docente”, dijo Gordillo.

Es que para el sindicato se apela a un “súper docente”. “Tenemos que educar, emitir valores, pacificar. Es lo que llamamos una tarea multifacética y por el mismo precio”, se quejó la dirigente remitiendo también a la situación salarial de los trabajadores.

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