Desastre ambiental

"Nos dimos cuenta que no tenemos ni idea de qué hacer en estas situaciones, nadie sabe qué hacer"

Por UNO

Potrerillos fue uno de los lugares más afectados por el viento Zonda, ya que en pocas horas un incendio, que no parecía demasiado peligroso, se propagó destruyendo unas 60 viviendas. Desde la zona advierten que si no se toma consciencia de los riesgos de iniciar fuegos en el monte, la tragedia se puede volver a repetir.

Sabrina Gargantini es gerenta del Origen de I, un popular bar de montaña que por escasos metros se salvó de las llamas. La mujer dialogó este lunes con Radio Nihuil, donde además de relatar lo vivido, reflexionó acerca de la conducta de los mendocinos en este tipo de episodios.

Te puede interesar: Angustiante: ya son 519 los árboles caídos en el Gran Mendoza por el Zonda.

"Teníamos clientes hasta las 00.30 o 1, que quedaban los últimos amigos festejando. A esa hora fuimos con mi novio a cerrar la tranquera y cuando nos dimos vuelta atrás había un resplandor rojo que nos llamó la atención", inició el relato de la mujer.

Cuando fueron hacia la parte trasera del bar comenzaron a visualizar el fuego en una franja que no parecía grande. En ese momento empezaron a alertar a conocidos por redes sociales y a llamar al 911, desde donde les dijeron que estaban al tanto de la situación.

 Embed      
<iframe src="https://www.facebook.com/plugins/post.php?href=https%3A%2F%2Fwww.facebook.com%2Fammplitud%2Fposts%2F10218389716641560&width=500" width="500" height="688" style="border:none;overflow:hidden" scrolling="no" frameborder="0" allowTransparency="true" allow="encrypted-media"></iframe>

"En menos de una hora se multiplicó 20 veces. Era desesperante ver cómo avanzaba tan rápido, porque el viento Zonda fue de una intensidad que nunca vimos antes", añadió Gargantini.

Si bien la orden que tuvieron desde el primer momento era la de evacuar, junto a su pareja decidieron pasar la noche allí, despiertos, porque detrás del bar está Las Vegas, uno de los sitios más golpeados por el fuego.

A pesar de haber evacuado, la mujer explicó que tenían las cosas listas y si había que subir a la camioneta y salir, lo iban a hacer, pero que la desesperación ver que se quema todo lo propio los hizo quedarse a intentar detener las llamas.

"Viendo la magnitud nos dimos cuenta que no tenemos ni idea de qué hacer en estas situaciones, nadie sabe qué hacer, pero no te vas tranquilo si ves que tu casa se está quemando. Era imposible que nosotros lo frenáramos con agua, pero la desesperación no te deja irte y dejar todo lo tuyo", añadió Gargantini.

La posibilidad de que se repita

Es cierto que la intensidad de las ráfagas de viento Zonda no fue habitual, sino que fue mucho más fuerte de lo normal. Sin embargo, Gargantini apuntó contra la imprudencia e inconsciencia de quienes hacen fuegos en el monte.

"Creo que hay una mala conjunción de Día del Amigo, asados y que alguien dejó prendido algo. Vimos mucha inconsciencia de gente que deja las brasas prendidas. El viento Zonda es letal y se multiplica rápido, en una cuestión de segundos", agregó.

En cuanto a la posibilidad de que los incendios se repitan, dijo que es una cuestión casi normal que suceda en lugares de campo, pero que debería haber prohibición de hacer fuego y multas para los que los prenden en lugares donde no se debe.

"No es diferente a lo que pasó hace menos de un año en Cerro Arco, no aprendemos como sociedad a cuidar los lugares que tenemos. Así como se hace con el tema del alcohol cero, es fuego cero. No se puede hacer fuego en la montaña y menos cuando estaba pronosticado que habría Zonda", expresó Gargantini.

Realizan una colecta

Se estima que unas 60 casas o cabañas fueron consumidas por el fuego durante la jornada del domingo, algunas de ellas destinadas al alquiler, pero según lo que circula en los grupos de personas que viven en Potrerillos, unas 40 familias perdieron todo.

Te puede interesar: Juntan donaciones para los damnificados por los incendios en Potrerillos.

Por ese motivo, desde el Origen de I iniciaron una colecta, en primera instancia para productos de máxima necesidad, y luego será para elementos de construcción que ayuden a levantar las casas que cayeron.

"Se necesita de todo, es gente que está viviendo acá en casas de vecinos pero perdieron todo. Colchones, ropa de abrigo, alimentos no perecederos. Además, Platsul y gasas para ayudar a los animales que se quemaron", cerró Gargantini.