La Asamblea General de las Naciones Unidas decidió en 2010 celebrar el Día Internacional de las Viudas el 23 de junio de cada año con el objetivo conseguir lograr plenos derechos y reconocimiento para las viudas.
Aunque la situación puede ser diferente en sociedades avanzadas, hay lugares del mundo en los que el hecho de que una mujer quede viuda acarrea una serie de consecuencias graves que afectan a la vida de esas mujeres y de sus hijos.
La pérdida irreparable de un compañero de vida y cabeza de familia es una experiencia dura de afrontar y más en países en vías de desarrollo, con elevados niveles de pobreza, en los que la viudedad está rodeada de estigmas, falsas creencias, discriminación y abusos, vulnerando derechos humanos y necesidades básicas para seguir sosteniendo a sus familias.
Las razones que llevaron a instaurar el Día de las Viudas
Se estima que en el mundo hay más de 285 millones de viudas y más de 115 millones viven en la pobreza extrema junto a sus hijos huérfanos menores de edad que no cuentan con el debido apoyo socio-económico y familiar.
En Asamblea General de las Naciones Unidas del año 2010 se reconoció este día para concientizar a la humanidad acerca de esta realidad en varios países, destacando la labor de organizaciones no gubernamentales y fundaciones sin fines de lucro que trabajan en pro de sus derechos.
Este Día es una oportunidad para lograr los plenos derechos y el reconocimiento para las viudas. Esto incluye proporcionarles información sobre el acceso a una parte justa de su herencia, tierras y recursos productivos; pensiones y protección social que no se basen únicamente en el estado civil; trabajo decente e igualdad de remuneración; y oportunidades de educación y formación. Capacitar a las viudas para que se mantengan a sí mismas y a sus familias también significa abordar los estigmas sociales que crean la exclusión y las prácticas discriminatorias o perjudiciales.
Problemas a los que se enfrentan las viudas en algunos países
- Discriminación por razones de género, religión, edad o discapacidad.
- Pobreza e indigencia.
- Sometimiento a rituales de duelo vejatorios.
- Violencia y abuso físico y psicológico.
- Desalojo de sus hogares.
- Negación de sus derechos a herencias, pensiones, propiedades y recursos productivos.
- Escasa posibilidad de obtener ingresos económicos regulares para la manutención de su familia.
Derechos de mujeres e hijos a un trato igualitario y una vida digna
El derecho internacional consagra los derechos de las mujeres e hijos al trato igualitario y a una vida digna. En torno a esta problemática social de género, se han establecido y acordado tratados como la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer y la Convención sobre los Derechos del Niño.
- Brindar oportunidades de educación y formación para el autosustento.
- Velar por un trabajo decente e igualdad de remuneración.
- Procurar legalmente el acceso a una parte justa de su herencia, tierras y recursos productivos.
- Garantizar el acceso a pensiones y protección social.
- Abordar los estigmas sociales existentes para erradicar la exclusión y las prácticas discriminatorias o perjudiciales.
Organizaciones a nivel mundial que apoyan esta causa
Muchas organizaciones que defienden los derechos humanos han trabajado en la aplicación de programas sociales y políticas de igualdad y acceso a la salud, la vivienda, educación, empleo e inclusión de las viudas y su descendencia, por parte de los gobiernos.
- Organización de las Naciones Unidas (ONU): ONU Mujeres y ONU Sida.
- Fondo de Poblaciones.
- UNICEF.
- Oficina de Prevención del Genocidio.
- Womens Watchers.
La viudez en tiempos de pandemia
La pandemia ha empeorado la situación durante los últimos meses con una pérdida humana devastadora y decenas de miles de mujeres recién viudas justo en el momento en que se ven privadas de sus apoyos socioeconómicos y familiares habituales.
La experiencia de pandemias pasadas muestra que a las viudas a menudo se les niegan los derechos de herencia, se les arrebata sus propiedades y pueden ser objeto de estigma y discriminación.
En el contexto de confinamiento y cierres económicos, las viudas son particularmente vulnerables a la pobreza y necesitan atención.
En el contexto de COVID-19, las viudas no deben quedarse fuera del trabajo para reconstruir mejor la sociedad. La recuperación debe priorizar sus necesidades únicas y apoyar a las sociedades para que sean más inclusivas, resistentes e iguales para todos. .




