Devolvieron un asno salvaje al desierto hace 40 años y hoy ayuda a reforestar de forma natural

Hace 40 años que se devolvió un asno salvaje al desierto, y hoy su labor natural ayuda a la germinación de plantas y la retención de humedad

La reintroducción era clave para restaurar el equilibrio del desierto. Sin grandes herbívoros que consumieran los arbustos secos, el ecosistema había perdido su ciclo natural. La tierra se compactaba y las semillas de las plantas nativas morían bajo el intenso sol sin poder germinar.

El desierto se regenera: el asno salvaje, clave en la reforestación natural

En 1982 se produjo la primera liberación de este animal. Tras alcanzar una población suficiente en cautiverio, los científicos soltaron los primeros 28 asnos salvajes en la zona de Ein Saharonim, dentro del impresionante cráter Ramón, en el desierto del Néguev. Entre 1992 y 2005 se realizaron nuevas liberaciones para aumentar la diversidad genética de la población.

Para 2005, el grupo original ya se había adaptado por completo al ambiente árido y había perdido cualquier rastro de domesticación. En 2026, el proyecto es considerado un éxito internacional de la Autoridad de Naturaleza y Parques de Israel. La población de esta especie ha florecido y se estima que entre 500 y 600 asnos salvajes viven en libertad en las montañas del desierto Néguev.

¿Por qué estos animales son vitales para el desierto?

Los científicos descubrieron que, al caminar y excavar la tierra compactada en busca de agua, estos animales crean pequeñas fosas que permiten retener la humedad y favorecen la germinación de nuevas plantas. Además, sus heces actúan como cápsulas naturales de fertilizante cargadas de semillas, ayudando a restaurar la vegetación y a frenar el avance de la desertificación.

Los asnos se alimentan de arbustos resistentes y plantas espinosas propias del desierto. Al defecar, depositan las semillas envueltas en un estiércol rico en nutrientes y humedad. Este abono las protege del calor extremo y de los insectos que las consumen, aumentando las probabilidades de que germinen cuando llegan las escasas lluvias.

Durante los períodos de sequía extrema, estos animales también utilizan sus patas delanteras para excavar pozos en los cauces secos de los ríos hasta alcanzar agua subterránea. Estas fosas no solo les permiten beber a ellos, sino que también se convierten en oasis temporales de los que dependen aves, zorros, lagartos y otros mamíferos del desierto para sobrevivir.

En pocas palabras

  • Asnos salvajes: Reintroducidos en el desierto de Néguev hace 40 años, contribuyen a la reforestación natural.
  • Rol ecológico: Su pastoreo y excavación mejoran la tierra, mientras sus heces fertilizan y dispersan semillas nativas.
  • Impacto positivo: El éxito del proyecto ha recuperado la especie y ayuda a frenar la desertificación en la región.
Resumen generado por Thinkindot AI

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