Un reciente descubrimiento en el sitio de Mezhirich ha arrojado nueva luz sobre las estrategias de supervivencia de las comunidades humanas durante el Paleolítico Superior. Situado en el óblast de Cherkasy, en la zona central de Ucrania, este yacimiento alberga cuatro estructuras extraordinarias que han capturado la atención de la ciencia. Estas edificaciones, con superficies que oscilan entre los 12 y los 24 metros cuadrados, fueron levantadas utilizando cientos de colmillos y huesos de mamut, conformando una arquitectura compleja en medio de un entorno adverso.
Descubrimiento en Ucrania tiene 18 mil años y es indescriptible
Un importante descubrimiento arqueológico confirma que antiguas viviendas construidas con restos animales sirvieron de refugio estable en la Edad de Hielo
Las investigaciones previas habían debatido largamente sobre la función exacta de estas construcciones. Dado que muchas excavaciones se realizaron hace décadas, existía la duda de si funcionaban principalmente como viviendas domésticas o si representaban sitios con otras finalidades, como depósitos de alimentos, lugares de enterramiento o monumentos rituales. Sin embargo, el análisis de los conjuntos líticos y faunísticos encontrados, que incluyen armas de caza, marfil y ornamentos, apunta a unidades de asentamiento organizadas donde la estructura de huesos era el punto focal de la actividad económica y social.
Un descubrimiento que redefine los tiempos de ocupación
El estudio, publicado en Open Research Europe y liderado por el arqueólogo Wei Chu de la Universidad de Leiden, se centró en la estructura conocida como MBS 4. Para obtener una cronología más exacta, el equipo optó por datar restos de pequeños mamíferos recuperados de las capas arqueológicas en lugar de los grandes restos de megafauna. Esta técnica permitió situar la ocupación del sitio con mayor precisión entre hace 18.248 y 17.764 años, proporcionando un marco temporal claro para este descubrimiento.
Los datos obtenidos indican que la estructura estuvo en uso durante un periodo de hasta 429 años. Este hallazgo es crucial, pues sugiere que Mezhirich no era simplemente un campamento estacional para visitas esporádicas, sino un asentamiento estable y de largo plazo. La evidencia apunta a que fue una vivienda multigeneracional, mantenida y reocupada a lo largo de varios siglos, desafiando las suposiciones previas sobre la movilidad de los grupos humanos en esa región.
Adaptación extrema utilizando restos de mamut
La construcción de refugios con huesos de mamut durante la fase más dura de la última Edad de Hielo demuestra una ingeniería práctica nacida de la necesidad. Estas sociedades no eran estáticas, sino dinámicas y llenas de recursos, capaces de prosperar en condiciones ambientales extremas. Al transformar los remanentes de animales gigantes en arquitectura protectora, estas comunidades lograron establecer un hogar duradero en la estepa.
El análisis continuo de sitios como Mezhirich en Ucrania permite comprender mejor la resiliencia humana prehistórica. La combinación de una datación precisa y el estudio del contexto ambiental muestra cómo los antiguos habitantes de la región interactuaban profundamente con su entorno, utilizando cada recurso disponible para asegurar su subsistencia y protección ante el clima glacial.






