Turquía

Descubrimiento de relevancia mundial: creen haber encontrado al perro domesticado más antiguo

El análisis de ADN de unos restos hallados en Turquía confirma un descubrimiento que sitúa el origen de los canes hace casi 16.000 años

Un reciente estudio genético publicado en la revista Nature arroja luz sobre un descubrimiento que altera la cronología conocida hasta la fecha. Los investigadores analizaron restos óseos de cachorros encontrados en el yacimiento de Pnarba, en el centro de Turquía. Estos huesos de perro cuentan con una antigüedad aproximada de 15.800 años, lo que adelanta la fecha de domesticación confirmada en casi cinco milenios.

La excavación original ocurrió en el verano de 2004 bajo la dirección del arqueólogo Douglas Baird. El equipo localizó a tres cachorros situados en un foso justo encima de un entierro humano. Aunque inicialmente el tamaño de los huesos dificultó la distinción entre lobos y perros, la proximidad con los restos humanos sugería un vínculo estrecho. Este capítulo de la historia humana demuestra que los cazadores-recolectores ya integraban a estos animales en sus núcleos sociales mucho antes de la aparición de la agricultura.

Un descubrimiento con evidencia

perros antiguos
Los perros llevan miles de años al lado de los humanos, como se muestra en el estudio.

Los perros llevan miles de años al lado de los humanos, como se muestra en el estudio.

Los especialistas secuenciaron el ADN nuclear de uno de los ejemplares de Turquía y lo compararon con otros restos hallados en Inglaterra y Suiza. Los resultados determinaron que el animal era cien por ciento un perro, sin rastros genéticos de lobo. Este descubrimiento prueba que la transición hacia la domesticación fue un proceso consolidado en diversas regiones geográficas. Los genomas de los ejemplares europeos y el de Anatolia muestran similitudes sorprendentes a pesar de las distancias.

La investigación sugiere que las poblaciones de la cultura Epigravetiense desempeñaron un papel fundamental en la dispersión de estos compañeros por el continente. Al analizar la historia de estas migraciones, se observa que el perro funcionaba como una herramienta versátil para la supervivencia. En la antigüedad, estos animales pudieron servir como protectores o ayudantes de caza. El intercambio de cachorros entre diferentes tribus pudo funcionar incluso como un regalo para facilitar la comunicación entre culturas distintas.

Vínculo persistente

mandibula perro
Uno de los huesos analizados para llegar al descubrimiento.

Uno de los huesos analizados para llegar al descubrimiento.

El estudio también revela que los perros europeos sobrevivieron a las grandes migraciones de los primeros agricultores del Cercano Oriente. A diferencia de lo ocurrido en otras regiones del mundo, los recién llegados no reemplazaron a las poblaciones caninas locales, sino que las integraron. Este dato refuerza la idea de que los canes de la antigüedad poseían habilidades específicas muy valoradas por los humanos de aquel entonces.

El trabajo de los paleogenetistas permite comprender mejor el origen común de todas las razas modernas. Aunque la historia de la domesticación todavía guarda secretos, los hallazgos en Pnarba cierran una brecha temporal importante. La presencia de entierros conjuntos en sitios cercanos, fechados unos miles de años después, confirma que el afecto y la utilidad del perro solo se fortalecieron con el paso del tiempo.

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