El reciente descubrimiento arqueológico en tierras ilicitanas transforma lo que hasta ahora conocíamos sobre las grandes obras hidráulicas de la antigua Hispania romana. La investigación desarrollada por expertos de la Universidad de Alicante determinó el verdadero origen de l'Assut de l'Argamassa, una imponente estructura de más de 130 metros de longitud sobre el río Vinalopó.
Descubrimiento confirma el origen romano de una de las estructuras más impresionantes de la España antigua
Un equipo de arqueólogos de la Universidad de Alicante logró un importante descubrimiento al confirmar el origen romano de una represa de 2000 años
Durante décadas, esta construcción se consideró parte del periodo islámico en la península. Las nuevas técnicas de datación aplicadas por el equipo investigador de España demostraron su construcción entre los siglos I a.C. y I d.C., coincidiendo con el establecimiento de la colonia de Ilici.
Tecnología moderna revela secretos del Imperio Romano
La clave del descubrimiento radica en métodos científicos avanzados. Según Jaime Molina Vidal, catedrático de Historia Antigua y líder del proyecto, "El análisis morfológico y la utilización de métodos de datación mediante luminiscencia ópticamente estimulada (OSL) nos permitió confirmar su construcción en época romana".
La función principal de esta estructura era regular el caudal del río, aunque también pudo servir para establecer sistemas de riego en la margen derecha del Vinalopó, entonces conocido como río Alebus.
El estudio vincula esta obra directamente con la organización productiva del territorio ilicitano durante el Imperio Romano.
Las investigaciones comenzaron hace una década, pero culminaron gracias a nuevas técnicas para datar morteros de cal desarrolladas por expertos en arqueología.
El descubrimiento reescribe la arqueología regional
Los resultados ya causaron impacto en el ámbito académico tras su presentación en el congreso sobre Imperio Romano y Landscape Archaeology Conference: LAC2024.
Daniel Mateo Corredor, profesor de Historia Antigua, y Belén Carrillo Maciá, del Ayuntamiento de Elche, completaron el equipo de España que alcanzó este hallazgo.
La relevancia del descubrimiento trasciende el ámbito local e ilustra cómo la ingeniería romana transformó el paisaje de España.
El trabajo se publicará en un volumen especializado sobre estructuras hidráulicas del Imperio Romano, difundiendo este conocimiento en la comunidad científica internacional.






