El reciente descubrimiento de un cráneo animal de casi dos mil años de antigüedad sorprendió a la comunidad científica internacional. Las excavaciones ocurrieron en la antigua ciudad de Atalea, un puerto de gran importancia comercial ubicado bajo la actual localidad de Antalya, en la costa sur de Turquía. Los investigadores analizaron los restos óseos con sumo cuidado para lograr determinar el origen geográfico del espécimen.
Descubren un pequeño mono en una tumba: creen que era una mascota romana
El descubrimiento de un primate en Turquía marca un hito en la arqueología. Creen que fue una exótica mascota.
El extraño hallazgo ocurrió dentro de una tumba de cámara que data originalmente de la época helenística. El espacio funerario, reutilizado posteriormente, contenía los restos mortales de veintidós personas, recipientes para aceites, herramientas de bronce para raspar la piel, numerosos huesos de diferentes animales. Un esqueleto completo de perro acompañaba a los ocupantes humanos del enorme recinto.
Un descubrimiento valioso
Los estudios morfológicos y las medidas dentales indicaron que el animal era un mono joven, posiblemente de la especie macaco de Berbería. El ejemplar tenía apenas dos años de edad al momento de su muerte. Su peso rondaba los siete kilos según las estimaciones anatómicas. Los especialistas turcos lideraron el exhaustivo análisis del cráneo, tras notar su presencia durante las minuciosas tareas de limpieza en el laboratorio universitario.
La ubicación original del cráneo dentro del recinto mortuorio quedó sin registrar durante el trabajo de campo. Tal falta de datos impide saber si el animal acompañaba a un humano en particular tras la muerte. El hueso tampoco presenta marcas de cortes, enfermedades mortales evidentes o señales de maltrato físico, por lo que las causas de su deceso continúan siendo un misterio absoluto para los especialistas.
Mascotas exóticas del Imperio Romano
Los expertos afirman que las amplias redes comerciales de la época facilitaron la llegada del animal desde el norte de África hasta el puerto del Mediterráneo oriental. Durante el Imperio Romano, las majestuosas embarcaciones transportaban cereales, cerámicas, especies salvajes destinadas a los espectáculos públicos. Muchas familias adineradas compraban ejemplares raros para lograr exhibir riqueza, un alto estatus social, gran poder adquisitivo.
La rareza del cráneo representa un avance fundamental para la arqueología de la región anatolia. Los macacos poseían gran inteligencia, enorme adaptabilidad a la dieta humana, muchísima facilidad para el adiestramiento continuo. Dichas características los convertían en compañeros ideales para la vida cotidiana, excelentes animadores, incluso mascotas militares de valor, generando lazos afectivos muy fuertes con los diversos cuidadores humanos.
En pocas palabras
- Descubrimiento arqueológico: hallan un cráneo de mono de casi dos mil años en una tumba de Turquía.
- Análisis del espécimen: los estudios sugieren que era un macaco joven, posiblemente una mascota exótica.
- Contexto histórico: el hallazgo se enmarca en el intercambio comercial del Imperio Romano, que incluía animales raros.






