Si has mirado con atención un candado, tal vez notaste que en la parte inferior tiene un orificio, justo al lado de donde se inserta la llave. Si bien parece un detalle que no tiene importancia, este orificio tiene una función específica. A continuación, te contamos este detalle y más curiosidades.
Descubre para qué sirve el orificio del candado y otras curiosidades
El orificio se sitúa al lado de la cerradura para introducir las llaves y tiene una intención deliberada. Descubre las curiosidades detrás de este detalle
El objetivo de este orificio es permitir la salida de humedad o agua acumulada dentro del mecanismo. Esto es crucial para evitar que el interior de esta herramienta se oxide, especialmente en modelos que se usan en exteriores. Por otro lado, este pequeño agujero también sirve para aplicar lubricante, lo cual ayuda a que el mecanismo siga funcionando con fluidez.
La función de este orificio puede prolonga la vida útil del candado, sobretodo en climas lluviosos o ambientes marinos. Por esta razón, si alguna vez tuviste problemas para girar la llave, unas gotas de aceite a través del orificio podrían ser la solución.
Otras curiosidades sobre el candado
Los candados tienen una historia que nos lleva a miles de años atrás. Según un artículo del El Mundo, los primeros registros datan del año 500 a.C., durante el el Antiguo Egipto y el Imperio Romano, donde se usaban versiones rudimentarias hechas de madera y hierro.
Civilizaciones chinas y vikingas también utilizaron sus propios candados siglos después. Christopher Polhem, inventor sueco, creó en el siglo XVII el conocido como candado escandinavo, que tiene una estructura similar a la que se usan en la actualidad.
En el siglo XIX los candados se popularizaron en masa, especialmente con la llegada de la Revolución Industrial, que permitió fabricarlos a gran escala. Con el paso del tiempo, los diseños se fueron perfeccionando hasta llegar a los modelos metálicos más seguros que se conocen hoy.



