Yesica Daniela Sosa nació el 9 de marzo de 1984 en Mendoza y su historia está hecha de carros, cartón, esfuerzo y dignidad. Es hija de Oscar Sosa y Angélica Barroso, la cuarta de ocho hermanos, mamá de cinco hijos y abuela de dos nietos. Pero hay un dato que resume mejor que cualquier estadística el recorrido de su vida: creció trabajando en el reciclado y, en 2025, fue abanderada provincial al finalizar la escuela secundaria junto a su hijo. Una gran historia de vida.
Durante su infancia, el trabajo fue parte natural de la vida familiar. Cuando su papá se quedó sin empleo, compró una carreta y comenzó a cartonear. Yesica y sus hermanos lo acompañaban para ayudar en la economía del hogar. Más tarde, su mamá también salió a cartonear, primero empujando un cochecito de bebé y luego con su propio carrito. “Aprendimos a valorar el esfuerzo que hacían nuestros padres para criarnos. No teníamos lujos, a veces solo lo básico para sobrevivir, pero entendimos que ningún trabajo es malo si es honrado”, resume.
A pesar de las necesidades, Yesica recuerda su infancia sin rencor. Sus padres lograron que el trabajo no borrara la niñez, y ese aprendizaje quedó grabado para siempre. Sin embargo, cuando terminó la primaria, su sueño de comenzar la secundaria tuvo que esperar. La situación económica familiar no se lo permitió y, a los 16 años, se convirtió en mamá.
En 2001, en plena crisis, empezó a cartonear de manera independiente
En 2001, en plena crisis del país, comenzó a cartonear de manera independiente. Trabajó sin descanso, intentó conseguir otros empleos, pero la falta de estudios la empujaba siempre a trabajos temporales y precarios. La vida parecía marcada por un destino que se repetía.
El cambio empezó a gestarse años después. En 2017, Yesica escuchó hablar de un proyecto de reciclaje en Guaymallén destinado a cartoneros y recuperadores urbanos del basural de Puente de Hierro. En 2019, ese proyecto se concretó: pasó a formar parte de la cooperativa de recicladores Grilli y comenzó a trabajar en el Centro Verde de Guaymallén, donde se desempeña desde hace siete años.
Ese espacio significó más que un empleo formal: fue una oportunidad de pertenencia, de reconocimiento y de proyección. Para entonces, Yesica ya vivía en Guaymallén, luego de años en Las Heras, y seguía sosteniendo a su familia con trabajo y esfuerzo.
En 2020 conoció a Abel, su actual pareja, a quien define como “un salvavidas”. Fue él quien la ayudó a retomar un sueño postergado durante décadas: volver a estudiar. “Por muchos años intenté empezar la secundaria, pero entre la crianza de mis hijos y garantizar sus necesidades siempre lo dejaba de lado”, cuenta.
En 2023 se inscribió en el CENS Enrique Gaviola, hoy Policía Héroes de Mendoza Anexo Gaviola, tras la fusión de los CENS. El desafío no fue menor: estudiar y trabajar al mismo tiempo implicó reducir horas laborales, reorganizar la vida familiar y sostener el cansancio. El esfuerzo dio frutos rápido: ese primer año obtuvo el mejor promedio de su curso.
"En el CENS me dijeron que podía ser abanderada y así fue: lo logré en 2025"
“Me dijeron que si seguía así podía llegar a ser abanderada”, recuerda. En su segundo año de secundaria, ese anuncio se hizo realidad: fue elegida abanderada de la Bandera Provincial. El orgullo fue inmenso, pero también extraño. “Sentí algo muy fuerte conmigo misma. Era darme cuenta de que sí podía”, dice.
En 2025, Yesica terminó la secundaria al mismo tiempo que su hijo de 17 años. Madre e hijo compartieron el cierre de una etapa que parecía imposible. “Sentir que tantas personas se alegraron por ese logro me hizo entender que nunca estuve sola”, afirma.
Hoy, Yesica se prepara para iniciar una carrera y sigue trabajando en el reciclado, convencida de que la educación no solo abre puertas laborales, sino también mentales y humanas. Su mensaje es claro y directo para quienes provienen de contextos similares al suyo: “Nunca es tarde para empezar. El estudio no es solo para conseguir un mejor trabajo, es para adquirir conocimiento, vivir nuevas experiencias y crear vínculos”.
Y deja una frase que sintetiza toda su vida: “A veces la vida es muy dura, pero si solo nos quedamos quietos y no hacemos nada, será difícil cambiar nuestra historia. Nada es imposible si nos proponemos cumplir nuestras metas”.








