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Historias

De ser excluida del negocio del café a cambiarlo para siempre: la mujer que inventó el café de especialidad

Trabajaba en una empresa que proveía café a los mayores tostadores de Estados Unidos, pero le impedían participar en degustaciones privadas por ser mujer

Editado por Paula García
garcia.paula@diariouno.com.ar

El término café de especialidad forma parte del lenguaje cotidiano en la actualidad. No es solo un café “más rico”, sino un producto donde la calidad, el origen y el proceso importan tanto como el resultado final en la taza, por eso la mayoría de las cafeterías lo incluyen en su carta.

Este concepto surgió en 1974 cuando Erna Knutsen lo utilizó por primera vez, dando inicio a su incorporación en la cultura del café. Sin embargo, el camino no fue sencillo, pues la industria estaba lejos de ser un espacio abierto para las mujeres.

La historia de Erna Knutsen

Erna nació en la ciudad de Bodø, sobre el círculo ártico de Noruega, en 1921 pero se mudó con su familia a Nueva York en 1926 según revela la Escuela de Café República Dominicana. Su padre había conseguido trabajo como carpintero en los astilleros, así que se trasladaron para escapar de la recesión económica en el norte de Europa y llegaron a Estados Unidos justo a tiempo para la gran depresión.

Erna Knutsen cafe

Erna Knutsen era una amante del café.

Aunque la familia de Erna tenía recursos muy limitados, su madre compraba buen café porque estaban acostumbrados a beber el delicioso café de Noruega. Ella compraba el grano de café entero y lo molía temprano todas las mañanas para que su esposo pudiera tomar uno antes de irse al trabajo a las 5.00.

De adulta, Knutsen se mudó a San Francisco y en 1968 comenzó a trabajar en Bert Fulmer, una empresa importadora de cafés, que también importaba especias, semillas y hierbas que llegaban desde oriente. La mujer tenía que mantener el libro de posición, rastrear el café a medida que iba y venía.

La reina del café de especialidad

Con el tiempo, Erna reconoció que había una oportunidad de vender pequeños lotes de café (que no podían llenar un recipiente) a pequeños tostadores. Los comerciantes en su área estaban acostumbrados a contar sus ventas por contenedores, así que no estaban interesados en contar sus ventas por bolsa.

Sin embargo, su avance encontró límites claros. La industria seguía siendo un espacio cerrado para las mujeres y no se le permitía acceder al área de producción. Ni siquiera podía presenciar el tostado de muestras.

cultivo de cafe

Imagen ilustrativa del cultivo de café. El café de especialidad es aquel que obtiene una puntuación de 80 puntos o más sobre 100 por parte de catadores de café certificados.

En una ocasión, mientras evaluaba la compra de un contenedor de café Sumatra Mandheling, tuvo que esperar en su escritorio junto al exportador mientras otros realizaban las pruebas. Aun así, tras probar el producto, aseguró que podría venderlo en un mes. Y así fue: logró colocar todo el lote en ese plazo. El Mandheling, de hecho, se mantuvo como uno de sus cafés preferidos a lo largo de su vida.

La idea que creó una industria

Erna comenzó a trabajar con pequeños tostadores que sabían cómo tratar a esos lotes especiales. Ella sabía de sabores y al probar los cafés encontraba sus mejores notas y los vendía rápidamente. Hacia 1980, crea junto a un grupo de tostadores la asociación de cafés especiales de Estados Unidos.

Su gran aporte fue el reconocer lo que estaban haciendo los pequeños tostadores quienes promovían un modelo de negocio muy diferente y por el que estaban dispuestos a pagar más a los agricultores por un mejor café.

Erna Knutsen

En 2014, cuando un entrevistador le preguntó si estaba preparada para jubilarse, Erna respondió: "No, no….Sólo tengo 93".

Erna Knutsen dedicó su vida al mundo del café y difundió el concepto de café de especialidad como lo conocemos hoy. En 2014 anunció su retiro y cuatro años más tarde murió.

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