La última tendencia que ha saltado de las cafeterías de especialidad a los hogares es la de añadir romero al café. Aunque para muchos pueda parecer una mezcla inusual, esta práctica tiene fundamentos que van desde la neurociencia hasta la salud digestiva.
La razón principal por la que se está popularizando el uso de romero en el café es la sinergia cognitiva. Esta bebida es un estimulante del sistema nervioso central, pero su consumo excesivo puede provocar picos de ansiedad o nerviosismo.
Los beneficios de colocar ramas de romero el café
Esta planta mediterránea contiene compuestos volátiles como el 1,8-cineol y el ácido carnósico. Diversos estudios han sugerido que la inhalación y el consumo de estos compuestos pueden mejorar la retención de la memoria y la velocidad de procesamiento mental.
Al combinar las ramas de estas con el café, no solo obtienes la energía del café, sino también la claridad y el enfoque que aporta esta hierba aromática.
Incluir esta rutina en tus mañanas ofrece beneficios que transforman tu taza habitual en un verdadero elixir de salud:
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Reducción del estrés: el aroma del romero tiene propiedades ansiolíticas. Ayuda a equilibrar los niveles de cortisol (la hormona del estrés), lo que permite que el despertar sea más calmado y menos abrupto para el organismo.
Poder antioxidante duplicado: tanto el café como el romero son potentes fuentes de antioxidantes. Juntos, ayudan a neutralizar los radicales libres, protegiendo a las células del envejecimiento prematuro y fortaleciendo el sistema inmunológico.
Mejora la digestión: el café puede ser irritante para personas con sensibilidad gástrica. El romero es una planta carminativa que ayuda a reducir la inflamación abdominal y facilita el proceso digestivo, mitigando la acidez que a veces provoca la cafeína.
Cómo preparar café con romero correctamente
Para aprovechar todos sus beneficios sin que el sabor resulte demasiado amargo, se recomienda seguir estos pasos:
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Infusión directa: coloca una rama pequeña de romero fresco en tu taza de café recién servido. Déjala reposar de 2 a 3 minutos para que los aceites esenciales se liberen.
En el filtrado: si preparas café de goteo o prensa francesa, añade unas cuantas agujas de romero seco al café molido antes de verter el agua caliente. Esto le dará un aroma sutil y elegante.






