Los poemas de Emma Filomena Quiroga endulzan los oídos. La abuela que vive en Villa Marini, Godoy Cruz, acaba de cumplir 100 años -con todo lo que eso significa- y sigue con su costumbre de recitar versos con mucha pasión.
Cristina Fiuri (67), una de las hijas de Emma, le cuenta a Diario UNO que la protagonista de esta hermosa historia nació en Vistalba, Luján, el 21 de marzo de 1919. Luego esta querida mendocina residió en el terreno donde ahora funciona la escuela Fragata Sarmiento (está ubicada en Lavalle 50, de Godoy Cruz).
El gran festejo del cumple de Emma se realizó, como no podía ser de otra forma, en el club Villa Marini.
Relata que su madre se casó con Humberto Fiuri (era lechero y albañil y falleció hace 30 años), a quien conoció en la escuela Tomás Godoy Cruz (el antiguo edificio estaba en la calle Joaquín V. González), donde la centenaria mujer trabajaba como portera.
Emma y Humberto tuvieron dos hijos más (Néstor, de 69 años y Alicia, de 62), ocho nietos y cuatro bisnietos. El 19 de marzo nació otra bisnieta de la particular cumpleañera.
"Es muy delgadita, muy meticulosa para comer y muy ordenada. Está muy bien de salud. Mi cuñado es médico y la atiende", dice.
"Una sola vez la operaron de la vesícula cuando era joven. Solamente tiene un problemita de la vista, una amiga le realiza un tratamiento y la lleva bien. Toma medicación para dormir", aporta Cristina.
"Ha sido excelente como persona, como madre, como esposa, como abuela y como vecina. La ama todo el mundo", añade.
Emma tuvo una vida muy dura, ya que a los 4 años se quedó sin mamá (se llamaba Francisca Quiroga). "Su papá nunca la reconoció, apareció en su vida cuando ella era grande, pero mi mamá dijo que no lo conocía", dice. La criaron sus tíos y tenía una hermana, que falleció a los 12 años. Estudió hasta tercer grado de la escuela primaria.
Le gusta el fútbol (es hincha fanática de Boca Juniors y de Godoy Cruz), no quiere usar bastón y en su casa camina sin ninguna ayuda.
No es una historia de vida más. Ella sigue recitando poemas y sonriéndole a la vida.



