La convivencia en la casa con el vecino puede verse afectada por diversas situaciones, siendo el ruido excesivo, ya sea por construcción o música, uno de los problemas más comunes. Es esencial conocer los derechos y obligaciones establecidos por la ley para manejar estos conflictos y mantener una armonía en el entorno residencial.
Las molestias no deben exceder la "normal tolerancia", teniendo en cuenta las condiciones del lugar y las actividades habituales de la zona. Si los ruidos molestos proviene de la casa vecina y se convierte en un conflicto constante o desproporcionada, la ley permite que el afectado exija.
Cuando puedo exigirle a la casa de al lado que baje el volumen, según la ley
Un ruido molesto es cualquier sonido que interrumpe la tranquilidad, el descanso o la actividad normal de las personas y que se percibe como una alteración o incomodidad. No todos los ruidos se consideran molestos de la misma manera, pero, generalmente, se refiere a ruidos intensos, continuos o inesperados que generan incomodidad.
Algunos ejemplos de ruidos molestos que puede provenir de la casa del vecino incluyen:
- Música a alto volumen
- Perros ladrando constantemente
- Vecinos realizando actividades ruidosas
- Vehículos o maquinaria
- Ruidos provenientes de fiestas
¿Qué hacer ante los ruidos molestos de la casa de al lado?
Antes de alguna implicancia legal se debe tener en cuenta otras opciones como:
- Dialogar con el vecino: en muchos casos, una conversación amistosa puede resolver el problema. Es posible que el vecino no sea consciente de la molestia que está causando.
- Documentar las molestias: si los ruidos molestos persiste, es recomendable llevar un registro detallado de las incidencias, anotando fechas, horarios y la naturaleza del ruido. Esto puede ser útil en caso de que se requiera una intervención legal.
En cuanto a la ley, demás de las disposiciones del Código Civil y Comercial, muchas municipalidades cuentan con ordenanzas específicas que regulan los niveles de ruido permitidos y los horarios en los que se pueden realizar ciertas actividades.
En la provincia de Mendoza, la regulación de ruidos molestos está contemplada en diversas ordenanzas municipales y en el Código Contravencional de la Provincia. Aunque no existe una normativa única que establezca días y horarios específicos para actividades ruidosas, muchas municipalidades han implementado sus propias restricciones



