Bernardo Stamateasbernardoresponde@gmail.comCuando somos chicos, rara vez nos enseñan qué debemos hacer cuando perdemos a nuestros seres queridos. De ahí que existan mitos (creencias falsas) frente a una pérdida que no nos ayudan a elaborar el duelo de manera sana. Analizaremos a continuación algunas de esas creencias más comunes que la mayoría de las personas hemos incorporado, consciente o inconscientemente:Es posible remplazar la pérdidaPor lo general, crecemos pensando que se pueden remplazar las pérdidas que hemos sufrido. Muchos, si la pareja los abandona o fallece, eligen el primer hombre o mujer que aparece, sin permitirse hacer el duelo. Así evitan sentirse solos. Otros remplazan la pérdida de un ser querido trabajando más de la cuenta, etcétera. La raíz es que nos enseñaron a remplazar lo perdido para acallar el dolor de la ausencia.El tiempo cura todas las heridas Si has tenido pérdidas importantes, ya sabrás que el tiempo no cura nada. Muchos se pasan toda la vida con el corazón herido, porque nunca cierran el duelo por una pérdida. También es un mito creer que el duelo debe durar cierta cantidad de tiempo. No existe un tiempo exacto de duración porque el duelo es personal. Lo que ocurre con el tiempo es que el deseo por recuperar el objeto perdido se retira y permite retomar las relaciones interpersonales. El que sufre debe hacerlo a solasCuando una persona, independientemente de su edad, llora en un colegio, lo suelen sacar del aula y llevar a un lugar aislado. El mensaje que se transmite aquí es: "Si vas a expresar tu dolor, hacelo en soledad". Los padres también contribuyen a reforzar esta creencia cuando envían a un hijo a su habitación, porque llora o expresa sus emociones negativas. Por eso, frente al duelo, muchos intentan no llorar delante de los demás para no incomodarlos. Parecería que podemos reír pero no llorar en público.Hay que ser fuerte ante el dolorAquel que cumple este mandato es el primero que sufre las consecuencias en su cuerpo, tales como úlceras, alergias, dolores, etc. Es muy común oír a gente decir, frente a una muerte cercana: "No puedo quebrarme porque, si yo me caigo, todo se viene abajo". ¡Y son los primeros que se enferman! El fuerte intenta serlo en todos sus roles porque ha aprendido este hábito equivocado frente al dolor. Como si llorar fuera un signo de debilidad.Lo mejor es distraerseDivertirnos o estar ocupados nos puede distraer pero jamás sana las heridas por las pérdidas. Hagamos lo que hagamos, si no elaboramos el duelo como se debe, en algún momento el dolor reaparecerá disfrazado para volver a lastimarnos en alguna otra situación actual. Es fundamental aceptar que "el duelo duele". Algunos se sienten culpables de reponerse rápidamente ante una pérdida y se castigan porque creen que lo normal es estar triste durante mucho tiempo. Entonces no se permiten disfrutar y vivir en plenitud. Es decir que deciden "morir emocionalmente" con la persona que ya no está. Necesitamos saber que dicha actitud no cambiará lo sucedido. Hay que soltar el dolor y también al ser querido que partió antes que nosotros. Una cosa es el recuerdo cariñoso y nostálgico de aquel a quien amamos, y otra muy diferente es la esclavitud interna que nos conduce a la infelicidad permanente y, en algunos casos, a la enfermedad.La vida es muy valiosa como para dejarla pasar y no exprimirla al máximo y, mientras estemos vivos, siempre tendremos fuerzas para levantarnos y volver a empezar.
Creencias falsas sobre el duelo
