¿Lo sabías?

El país donde dormir la siesta en el trabajo no solo está permitido: es casi obligatorio

En este país, quedarse dormido frente a la computadora o durante una reunión con el jefe no es motivo de despido

Existe un país en el mundo donde dormirse un rato en plena jornada laboral no es motivo de sanción ni de mirada juzgadora, sino todo lo contrario. En concreto, esta realidad existe y se vive a diario en el continente asiático, por más insólito o de película de ciencia ficción que parezca.

Mientras que de este lado del mapa cerrar los ojos en la oficina puede costarle la tarjeta de egreso a cualquier empleado, en Japón esta práctica cuenta con un respaldo cultural tan profundo que incluso tiene su propio nombre formal: Inemuri.

En Japón la gente puede dormir plácidamente en el trabajo. 

En Japón la gente puede dormir plácidamente en el trabajo.

Inemuri: la cultura de quedar exhausto por la empresa

A diferencia de lo que ocurre en las empresas tradicionales donde la siesta se asocia de inmediato a la flojera o al desgano, la cultura corporativa nipona interpreta el Inemuri desde una perspectiva totalmente opuesta.

Para los directivos y compañeros de equipo, que un trabajador se quede dormido sobre el escritorio o durante una extensa reunión de negocios es una señal inequívoca de entrega total. Se asume que la persona ha estado trabajando tantas horas extras y dedicando tanto esfuerzo al crecimiento de la compañía que su cuerpo simplemente le pide un respiro.

Los empleados pueden dormir en plenas funciones. 

Los empleados pueden dormir en plenas funciones.

El término se traduce literalmente como "estar presente mientras se duerme". Y la clave del asunto está precisamente ahí: no se trata de abandonar el puesto de trabajo para irse a una cama o al sillón de un espacio común, sino de dormir ahí mismo, "en funciones".

Cómo dormir en la oficina sin faltar al respeto

Sin embargo, este beneficio cultural no es un libertinaje total y cuenta con un protocolo estricto que todos los empleados conocen de memoria:

  • La postura es fundamental: nada de tirarse en el piso o poner los pies sobre la mesa. El empleado debe permanecer erguido en su silla o, a lo sumo, apoyar suavemente la frente sobre la mesa de trabajo.
  • Estado de alerta: quien practica inemuri debe conservar la capacidad de reacción. Si la situación en la oficina lo requiere o su superior le habla, debe poder "despertar" al instante.
  • El rango importa: la jerarquía corporativa influye considerablemente. Los jefes o veteranos de la firma tienen absoluta libertad para dormirse plácidamente, mientras que los ingresantes o de menor rango suelen hacerlo con extrema cautela.

Temas relacionados: