Rebeca es una niña alegre de General Alvear. Tenía apenas dos años cuando su vida y la de toda su familia cambió para siempre. Una fiebre que parecía no ser más que una enfermedad pasajera terminó revelando un diagnóstico devastador: leucemia mieloblástica aguda, uno de los tipos de cáncer infantil más agresivos.
Desde entonces, la pequeña y sus padres, Macarena y Sebastián, atravesaron internaciones, tratamientos, estudios, agujas, largas esperas y uno de los momentos más difíciles que puede vivir una familia. Pero Rebeca siguió adelante.
Aquella niña que durante meses tuvo que permanecer internada en el hospital Notti, que recibió tratamientos que no dieron los resultados esperados y que llegó a necesitar un trasplante de médula ósea como única posibilidad, hoy vuelve a enfrentar otro desafío. El próximo lunes 14 de septiembre debe viajar a Buenos Aires junto a su familia para realizarse controles y someterse a una cirugía para extraerle el catéter que todavía tiene colocado.
El problema es que esta vez el obstáculo no está en una sala de hospital sino en algo mucho más cotidiano y angustiante: no tienen el dinero necesario para viajar y permanecer allí durante los días que demande el proceso médico.
Macarena contó que calculan que necesitarán alrededor de $960.000 solamente para cubrir el combustible y el alojamiento durante aproximadamente una semana, entre controles, estudios prequirúrgicos y la intervención. Y aunque hicieron todo lo que estuvo a su alcance para reunir el dinero, todavía no llegan.
“Lo hemos intentado todo”, cuenta la mamá, que en los últimos días hizo cosas dulces para vender y también organizó un sorteo con la esperanza de acercarse al monto que necesitan. Cada iniciativa suma, pero la fecha del viaje se acerca y la familia necesita una ayuda más.
La niña de Alvear que comenzó a los dos años con leucemia
Porque detrás de esos números hay una historia que comenzó hace más de dos años y que todavía no terminó.
Rebeca nació el 20 de diciembre de 2021. Era una nena inquieta, alegre, fanática de las princesas y las hadas, a la que le gustaba dibujar, pintar y cantar. En enero de 2024, una fiebre muy alta y un decaimiento que no cedía llevaron a sus padres a buscar respuestas. Primero pensaron que podía tratarse de una gastroenteritis. Incluso intentaron continuar con unas vacaciones familiares en Malargüe, pero la pequeña empeoró.
La llevaron al hospital y allí los estudios mostraron que algo no estaba bien. La producción normal de la médula se había detenido y comenzaron las derivaciones y los estudios cada vez más complejos. En San Rafael llegaron a pincharla 14 veces para poder encontrar qué estaba sucediendo. Poco después, Rebeca y su familia terminaron en el Notti, donde recibieron la noticia que ningún padre quiere escuchar.
Era leucemia mieloblástica aguda.
Comenzó entonces una etapa de tratamientos intensos. La primera línea de drogas oncológicas no funcionó y tuvo que afrontar otro tratamiento todavía más agresivo. Tampoco alcanzó. La posibilidad de un trasplante de médula ósea apareció entonces como una alternativa imprescindible, pero ni sus padres ni su hermano Miqueas resultaron ser compatibles en su totalidad.
Mientras tanto, Macarena y Sebastián hicieron todo lo posible por sostener a su hija. La familia pasó meses prácticamente instalada en Mendoza, lejos de su casa de General Alvear y de la vida cotidiana que conocían. La Iglesia Adventista de Alvear y otras personas de la comunidad ayudaron en distintos momentos para que pudieran contar con un lugar donde permanecer.
Una niña que le gusta el fútbol, es de Boca y necesita ayuda para viajar a Buenos Aires
Y Rebeca, en medio de todo eso, siguió siendo una niña. "Ahora va a fútbol y está todo el día con el equipo de Boca y es re-modelo… sale en las fotos pintada, disfrazada y con los rulos al viento porque no quiere peinarse", cuenta su mamá.
Una niña que encontraba motivos para sonreír aun en los días más difíciles. Una nena que tenía a sus padres repitiéndole que todo iba a pasar, que tenía que aguantar un poco más y que algún día volverían a casa.
Hoy, esa historia está en otra etapa. El pedido de ayuda ya no tiene que ver con conseguir un donante de médula, sino con algo tan concreto como poder subir a un vehículo y llegar a Buenos Aires para continuar con sus controles y afrontar una cirugía que forma parte de su recuperación.
Por eso Macarena volvió a pedir ayuda.
No lo hizo porque no haya intentado conseguir el dinero por sus propios medios. Al contrario. Hizo tortas y cosas dulces para vender, organizó un sorteo y buscó distintas alternativas para juntar peso por peso. Pero los gastos son altos y la fecha está cada vez más cerca.
La familia estima permanecer alrededor de una semana, ya que además de la cirugía deberán afrontar controles y estudios previos. Entre el combustible y el alojamiento, el cálculo llega a los 960 mil pesos, una cifra imposible de afrontar para ellos en este momento.
Cómo colaborar con la familia de la niña que tiene leucemia y necesita viajar a Buenos Aires
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través del alias Todospor.rebeca.mp (titular F. Macarena Avila) o comunicarse con Macarena al 2625591095.
Para Rebeca, cada etapa superada significa una oportunidad más de volver a ser simplemente una niña. De jugar, cantar, pintar, ir creciendo y dejar atrás, de a poco, aquellos días en los que su infancia transcurría entre hospitales y tratamientos.
Ahora necesita llegar a Buenos Aires.
Y su familia, que tantas veces tuvo que pedir ayuda para seguir adelante, vuelve a confiar en la solidaridad de quienes puedan darle una mano para que el viaje del 14 de septiembre sea posible.
En pocas palabras
- Rebeca: una niña de 4 años diagnosticada con leucemia mieloblástica aguda necesita viajar a Buenos Aires para una cirugía.
- Obstáculo económico: su familia no logra reunir los $960.000 necesarios para el traslado y la estancia de una semana.
- Ayuda requerida: se solicita colaboración para cubrir los gastos del tratamiento y permitir que Rebeca continúe su recuperación.




