El primer caso de coronavirus del Valle de Uco generó toda una polémica por una grave omisión que habría cometido el paciente: nunca dijo que un hijo suyo convivió con él varios días y ese joven no cumplió con la cuarentena sino que continuó trabajando normalmente en una bodega. Ahora esa firma, que emplea a unas 100 personas, decidió cerrar hasta que se confirme si el muchacho de 24 años está infectado o no.
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El llamado "caso 0" de la región valletana, es un transportista de 52 años que llegó a Tupungato en la madrugada del viernes Santo proveniente de Chile. Como venía haciendo cada vez que retornaba, avisó al área sanitaria de la comuna de su regreso y se activó su cuarentena en su casa. Por eso el sábado lo visitó la brigada sanitaria, corroboró que se encontraba en su domicilio y le hizo firmar el acta en la que él confimó que conocía el protocolo y lo que suponía violar el aislamiento.
Al día siguiente, el transportista que todo el tiempo informo que vivía solo, avisó que tenía dolor de garganta y por eso la brigada lo visitó el lunes y como esos profesionales no pueden ingresar al domicilio, le pidieron que se hiciera una foto de la garganta y la enviase por whatsapp.
"La foto mostraba una pequeña inflamación, que podría atribuirse a una faringitis, pero igualmente se lo citó para revisarlo en un centro de salud el miércoles y luego de que lo viera una médica, activamos el protocolo por el hecho de que venía de Chile y junto con Epidemiología decidimos internarlo en el hospital Scaravelli de Tunuyán para realizarle el test", cuenta Mariángeles Olmedo, Coordinadora del Área sanitaria de Tupungato.
Este jueves en la tarde se confirmó que el transportista estaba infectado de coronavirus y fue recién ahí cuando contó que su hijo, un joven de 24 años, había convivido con él varios días desde que llegó a Tupungato.
Una grave omisión
El hecho de que el transportista no contara que su hijo había estado con él varios días, hizo que desde Salud ignoraran este dato y por ende no se activara la obligatoria cuarentena del joven.
De hecho, este siguió trabajando normalmente en una bodega de Tupungato, cuyas autoridades decidieron cerrar hasta tanto saber si el muchacho tiene o no el virus.
"Cuando tomamos conocimiento de esto, se puso en cuarentena la madre del joven y a un hermano menor, y avisamos a la bodega, que preventivamente decidió cerrar. Hasta el momento tenemos la información que habrían sido unas 20 personas las que han tenido contacto estrecho con este joven en sus distintos turnos de trabajo, así es que ellos también van a quedarse en sus casas hasta tanto se pueda confirmar si el joven está o no infectado", amplió Olmedo.
El muchacho en cuestión fue internado en la mañana de este viernes en el hospital Scaravelli para realizarle el test y saber si adquirió la enfermedad.
Después de que se conociera el caso, surgieron distintas versiones de que el transportista habría violado el aislamiento, pero desde el Área Sanitaria tupungatina dicen haber corroborado con las distintas personas referidas y todas negaron haber estado con él en estos días.
En tanto, el caso del transportista podría abrir una causa judicial, por la grave omisión que cometió y las derivaciones sanitarias que eso pudo generar.



