Pandemia

Coronavirus en Mendoza: mensaje de un médico recuperado

Facundo Prieto es médico urólogo, tiene 34 años y no tenía enfermedades de base, pero estuvo muy grave por coronavirus en Mendoza

Todavía se agita y tose. Habla lento. Salió hace unos días de terapia intensiva tras ser uno de los tantos contagiados por Coronavirus en Mendoza y le quedan unas cuantas jornadas en sala común. Pero ahora, en la cama de al lado, está su esposa y eso es un alivio más allá de que ella también se contagió, aunque su cuadro es mucho más leve. Los dos tienen coronavirus.

Facundo Prieto es joven. Tiene 34 años y estaba perfectamente sano, sin ninguna patología previa que pudiera ubicarlo entre los grupos de riesgo. Pero es médico. Un médico urólogo, recibido en la Universidad de Mendoza y que forma parte del plantel estable del Hospital Español.

“Cuento esto para que haya una mayor toma de conciencia”, dice.

Su posteo en Facebook, contando su experiencia en terapia intensiva, generó una fuerte repercusión. Él dice que “soy de perfil bajo, casi tímido, no soy de hacer este tipo de publicaciones, pero me pareció importante difundirlo para que la gente tome conciencia y no crea que es inmune a todo, como me creía yo, por ser médico, y joven”, y después se disculpa, porque tose. “Me ahogo un poco, todavía”, cuenta.

Sostiene que decidió contar su experiencia “cuando volví de terapia intensiva. Lo que se vive ahí adentro no es fácil. Hace más de 7 años que estoy en el ámbito hospitalario y sé lo que es estar con pacientes graves, críticos, oncológicos. Y, la verdad, estar del otro lado no es nada fácil”.

Repasa su historia. “Tengo 34 años, ninguna enfermedad de base y me tocó feo. Tiene que haber sido algún contagio con una carga viral muy alta” y sostiene que no sabe cómo se contagió. “No sé, es muy difícil saberlo. En los dos hospitales (trabaja en el Hospital Español y en el Hospital Militar) se toman todas las medidas de seguridad pertinentes, se respetan a rajatabla. Tampoco identifiqué a ningún paciente con síntomas. No sé… He salido a comprar según DNI, con barbijo, manteniendo la distancia… Nunca creí haber estado en peligro de contagiarme”.

Cuando empezaron los síntomas dice que estuvo recluido y “durante 13 días estuve muy mal, cada vez peor, no había mejoría, hasta que me internaron. Me dijeron: vas a estar dos o tres días solamente y te vas a tu casa, pero empeoré y me pasaron a terapia intensiva”, explicó uno de los tantos contagiados por coronavirus en Mendoza.

Cuenta que de las 8 camas de terapia intensiva del Español, 7 estaban ocupadas y que “yo era el que mejor estaba. Me mantuve conciente todo el tiempo. Con oxígeno permanente” pero su saturación era solo de 90, cuando lo normal es 95. “Hasta me costaba muscularmente respirar” y agrega que “estuve conectado a un monitor, sin entubar, pero me dicen que pasé cerca de necesitarlo”.

Facundo dice que en terapia “cuesta aguantar tanto tiempo. Uno se quiere rendir. No se nota mejoría y eso agota mucho”.

Cuenta que “el panorama que se vive en las terapias intensivas es muy desgastante, especialmente para el personal de salud. La gente cree que lo grave es que falten camas, pero las camas no son lo que va a faltar. En algún momento va a estallar el recurso humano”.

Sostiene que “mi mensaje tiene la intención de concientizar y no de generar miedo, porque eso no sirve”. Por eso cuenta su experiencia.

Facundo permanece internado, ahora en sala común. “Tengo unos días más, hoy me van a sacar el suero pero no creo que me den el alta antes del viernes”.

El médico urólogo, del staff del Hospital Español y oficial médico del Hospital Militar, ahora tiene compañía en la cama de al lado. Está su mujer, Ale Buscarini. “Ella también es positivo, pero tiene una neumonía leve y siempre estuvo estable”.

Antes de despedirse, insiste: “Quisiera que esto sirva para que ayude a la gente a tomar conciencia. Que se laven las manos, que usen barbijos y que mantengan distancia”.