La cuarentena, y el encierro que supone, hace que muchos reafirmen los vínculos familiares y se dediquen a mostrarlo en las redes sociales, y otros tantos terminen rompiendo esas relaciones que ya venían desgastadas y que terminaron por quebrarse en la forzada convivencia. Ese es el caso de 12 parejas del Gran Mendoza, que no soportaron atravesar el aislamiento juntas en estas 4 semanas y ya iniciaron su divorcio en la Justicia. Tres de ellas ya concluyeron el trámite.
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Desde la reforma del Código Civil del 2015, para divorciarse ya no es necesario aludir a una causa, como pudo ser hasta ese momento la infedelidad y tampoco se exige que haya mutuo acuerdo para iniciar el trámite, de hecho lo puede comenzar una de las dos personas de forma unilateral y a la otra la notifica la Justicia.
Sin embargo, aún sin que sea necesaria una causa, en el trámite de varias de las parejas que ya iniciaron el divorcio en tiempos de cuarentena en Mendoza apareció la palabra maltrato, en sus diferentes formas: maltrato psicológico y maltrato económico, entre otros.
"Para divorciarse hoy no hace falta aludir a una causa, obviamente que si aparece una denuncia de un delito se investiga en sí, pero si se alude a una infidelidad, por ejemplo, eso no tiene trascendencia para el trámite y es irrelevante para la resolución de un juez. Sí es importante que cada uno de los integrantes de la pareja haga sus aportes de cómo harán para la manutención de los hijos y cómo dividirán los bienes si los hubiere", aportó el Juez de familia Carlos Neirotti.
Según cuentan en los juzgados de Familia del Gran Mendoza, en la mayoría de los 12 casos de divorcio que se iniciaron durante el aislamiento, las parejas asumieron que ya estaban separadas de hecho, que la cuarentena los sorprendió conviviendo pero que la relación ya estaba rota. También hubo quien contó que el hecho de tener que convivir con su marido sin poder salir de casa incrementó la intolerancia de las diferencias entre ambos y aceleró la decisión de separarse.
"Muchos ya se querían divorciar y el hecho de estar más tiempo en la casa, de tener más tiempo para pensar el proyecto de vida que se quiere tener, hace que en la cuarentena hayan materializado la decisión que ya venían procesando", cuentan quienes recibieron los pedidos de divorcio.
En cuarentena sólo se inician separaciones acordadas
Pese a que el Código Civil habilita a que uno de los integrantes de la pareja pueda iniciar el trámite de divorcio sin haberlo acordado con su cónyuge, el aislamiento obligatorio por coronavirus redujo el personal de los Juzgados de Familia a sólo el 40% y eso obligó a que sólo se tramiten divorcios acordados, porque no hay quienes notifiquen los divorcios unilaterales.
Igualmente el trámite se puede hacer de manera virtual y son los abogados quienes ingresan toda la información scaneada al sistema de la Mesa de Entradas de Escritos Digitales (MEED) que está habilitada en la página del Poder Judicial local.
"Una vez que el abogado ingresa la documentación necesaria de manera virtual, como partida de casamiento y de haber la titularidad de bienes y el acuerdo de las partes para divorciarse, se le notifica a una asesora que corrobora que se respeten los derechos de los menores de edad, si hubiese hijos en común menores, y si eso se respeta, después de procesar eso el próximo paso es dictar una sentencia", precsió Neirotti.
En suma, aún con las limitaciones que impone la cuarentena, si una pareja está decidida a divorciarse y llegó a un acuerdo, terminar con ese vínculo le llevará no más de dos semanas.



