Pandemia

Coronavirus en Mendoza: cómo afecta la cuarentena obligatoria al sexo y al deseo

Desde el 20 de marzo Argentina se encuentra en aislamiento obligatorio, el cual fue dispuesto por el Gobierno nacional para intentar aplacar la curva de contagios de coronavirus en medio de una pandemia global. Así fue que la vida de millones de personas se vio completamente alterada por esta situación en la que juegan diversos factores: el trabajo, la vida en familia, la alimentación y, obviamente, el temor a enfermarse.

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Marzo llegó con una importante cantidad de desafíos a los que se les debe hacer frente pero donde el miedo juega un rol fundamente. No solo en cuestiones de salud, las preocupaciones con respecto a quedar desempleado, en el caso de los asalariados, o de no poder desarrollar sus tareas, como los cuentapropistas, ponen en jaque las economías familiares y suman preocupaciones y estrés.

En tanto, las familias o parejas se deben reencontrar en una convivencia forzosa a la que pocos están acostumbrados ya que no existe la posibilidad de mantener un espacio o momento para el desarrollo o descanso personal. De esta forma, cualquier ambiente se vuelve reducido.

Estas circunstancias surgen en medio de un contexto de desarrollo comunicacional y tecnológico enorme. Que, según alertan los expertos, han colaborado en resquebrajar las relaciones interpersonales.

A través de las redes sociales algunos mantienen el sentido del humor y se preguntan si, tras el confinamiento, habrá un exponencial crecimiento de nacimientos o de divorcios. Es que la vida sexual no queda fuera de esta problemática.

Si bien, en retrospectiva se podrá realizar estudios más certeros y completos sobre este proceso y sus consecuencias a nivel social. Por las características propias y el momento histórico, se dificulta comparar este evento con hechos de similares condiciones.

El médico psiquiatra Benigno Gutiérrez explica que, en su etapa inicial, este proceso se vive con sentimientos de miedo y sorpresa, en términos generales, y estos sentimientos no acompañan satisfactoriamente la actividad sexual.

"Es muy difícil saber lo que está ocurriendo en este momento. La vida sexual va a variar por factores como la edad, los cuadros de angustia y con algo, a lo que no estamos acostumbrados, es que el encierro significa una convivencia constante. Va a depender mucho del lugar donde cada uno vive y de los vínculos preexistentes", explicó el especialista.

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En consonancia, Germán Gregorio Morassutti, psicólogo y sexólogo del Programa Provincial de Salud Sexual y Reproductiva del Gobierno de Mendoza señaló que los niveles muy altos de angustia, estrés, tristeza y preocupación son "completamente antieróticos". Pero reconoció que podría variar según las circunstancias específicas de cada pareja.

"Al estar, en algunos casos, en algunos casos con niños en la casa vuelve bastante complejo encontrar el espacio, el momento, el tiempo y las energías. Los papás están bastantes colapsados en este tipo de situaciones por lo que la vida sexual, seguramente, se va a ver afectada", comentó.

El sexólogo y psicólogo Daniel Cebreros suma que "la idea de sexualidad surge en momentos donde uno no está alertado. El estrés no provoca una aumento en la libido. Esto no indica que la gente no vaya a tener sexo pero será complicado llegar a la comodidad".

"En promedio, se habla de una frecuencia sexual de dos veces por semana pero hay que tener en cuenta que esto es así en medio de la rutina en la que cada pareja encuentra sus tiempos. Lo que hay que tener en cuenta es que, en este momento, las rutinas están rotas. Entonces cada caso será diferente. Por ejemplo, si hablamos de una pareja en la que se encuentra en su fase más melosas, seguramente, su frecuencia será más alta y, si los agarró la cuarentena será un gran momento. Pero si hablamos de un matrimonio con tres chicos, obviamente, será diferente. La cuarentena tendrá un impacto en la sexualidad pero esto no quiere decir que no habrá sexo", detalló Cebreros. 

Efecto post vacaciones

Existe una cuantiosa biografía y cifras a nivel nacional y mundial que la sostiene sobre el incrementos de divorcios luego de las vacaciones. Una situación similar podría ocurrir luego del aislamiento y está relacionada a la convivencia. Es que los expertos coinciden en que el trabajo y las actividades sociales personal, muchas veces, funcionan como escape para aquellas parejas cuyas relaciones y vínculos se encuentran en crisis.

"En parejas estables se puede diferenciar las funcionales de las disfuncionales, estás últimas son las que ya han tenido algún tipo de conflicto. Probablemente estas circunstancias agraven la situación, es por eso que se hablaba sobre la posibilidad de que aumenten los divorcios. Algo que ocurre, por lo general, en la época de fin de año o al finalizar las vacaciones", señaló Gregorio.

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Cebreros acordó sobre esta idea: "Lo más probable es que las parejas que ya estén lastimadas estas situaciones de crisis se conviertan en momentos bisagras. No se puede anticipar que todas las parejas se van a separar pero lo real es que existe, en este momento, una fragilidad en los vínculos. Actualmente, según las estadísticas, el 50% de los matrimonios no llega al tercer año". 

Sexo y aislamiento a solas o en casas separadas

En los tiempos que corren no son pocas las parejas que le escapan a lo que históricamente se estableció como convencional. De esta forma, se encuentran relaciones sentimentales de largos años que han decidido no convivir por lo que las medidas de aislamiento les ha impuesto una separación. 

El abanico también se extiende y están aquellos solteros que buscan vínculos ocasionales que también se interrumpieron.

"El erotismo y la sexualidad no es solo en pareja, también puede ser un gran momento para autodescubrirse y encontrar aquellas cosas que nos gustan y lo que no", Gregorio y agrega que una forma de mantener ciertos vínculos puede ser a través de sexting -mensajes sexuales, eróticos o pornográficos por teléfono o whatsapp-. Sin embargo, advierte que se deben tener algunos recaudos: "No hay que correr riesgos, se debe saber a quién le enviamos esta información, asegurarnos que se va a borrar completamente, que no va a quedar en la nube".

Más allá del encuentro sexual

El sexo es una forma de vinculación en donde no solo se busca el placer sino que también confluyen otros tantos sentimientos. La profundidad de este tipo de encuentros puede ser alcanzada a través de otras actividades, según los profesiones, como es el caso de juegos, charlas o caricias.

Sin embargo, ante la cuarentena, las personas se han visto separadas de otros tantos vínculos importantes dentro de sus redes de contención como los familiares o de amistad. 

Aquí es donde las redes sociales y las tecnologías comienzan a jugar un rol determinante para ayudarnos a disminuir la angustia del aislamiento a través de encuentros virtuales.

"La sexualidad es algo mucho más grande que el coito. Incluye expresiones de afecto, de cariño, dar besos, abrazos. En este momento, todas esas acciones que son muy importantes también se encuentran limitadas. Es decir, la gente no se puede saludarse efusivamente ni reunirse, hay una compresión de lo afectivo", señaló Cebreros.