A 10 días de iniciado el aislamiento social preventivo y obligatorio, se informó oficialmente que 2.023 mendocinos fueron imputados por violar esa disposición del Poder Ejecutivo Nacional. Lo llamativo fue que la mayor cantidad de imputaciones fue en la zona Este de la provincia, con 815 detenidos e imputados, superando incluso al Gran Mendoza, con 792 imputaciones, pese a que esta es una zona muchísimo más poblada.
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De las 815 imputaciones del Este, 507 fueron en San Martín y otro gran porcentaje en Rivadavia.
Sin embargo el jefe de fiscales de la Tercera Circunscripción Judicial, Oscar Sívori, indicó que “hay un alto cumplimiento de la medida en la región, pero se dan algunas particularidades” y explicó que “las ciudades del Este, como San Martín, Rivadavia y Palmira, concentran una gran parte de los cajeros automáticos y los supermercados. Esto hace que las personas que viven en zona rural vayan a esas ciudades”.
Además sostuvo que esto se conjuga “con la poca frecuencia del transporte público. En la mayoría de los recorridos, hay un micro a las 8 de la mañana, para ir a las ciudades y una salida a las 13, por lo que la gente va al cajero, compra en el supermercado y luego se queda varada en la ciudad hasta la hora que salga el colectivo”.
Sobre esto, Sívori indicó que este lunes “vamos de pedirles a las empresas de transporte público que aumenten las frecuencias” y también “personal policial controlará en las zonas rurales que viaje hacia la ciudad solo la persona que debe hacer los trámites”, aclarando que se contemplara que, si es un adulto mayor o con discapacidad, pueda hacerlo con un acompañante.
Sívori se mostró satisfecho por el cumplimiento general de la orden de aislamiento y remarcó que “cada uno se enfoque en cumplir y no se preocupe tanto por los que están en la calle, porque desconocen la realidad quien estar allí, muy posiblemente por una necesidad ineludible. Hay que aprender a ser solidarios, incluso en esto”.
Pese a estos casos, sostuvo que “hay algunos que no cumplen la ley, pero la mayoría son los que tampoco la han cumplido antes”, y remarcó que “serán sancionados”.
Asimismo pidió “solidaridad” para aquellos que viven en las ciudades. “Pueden ir al cajero en horarios que no son horarios pico y así descomprimir el centro”.
El panorama que pintó el fiscal, parece acertado. Los cajeros automáticos se concentran en los centros urbanos y en las ciudades más chicas hay apenas uno o dos.
También es cierto que el ciudadano se ha acostumbrado a que los cajeros se queden sin efectivo, especialmente las primeras semanas de cada mes, y eso ha hecho que formen largas colas en las mañanas de esos días, para no correr el riesgo de quedarse sin dinero.
Por otra parte, también es un hecho que hay una costumbre muy arraigada en la población rural: ir a la ciudad solo un par de veces al mes, concentrar todo en esos días y aprovecharlos para hacer los trámites, las compras y pasear, como actividad recreativa. “Son costumbres que hay que entender y que no podemos exigir que cambien de un momento para otro, sin tener en cuenta esto”, dijo el fiscal.




