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Corea del Norte tiene en la mira a un país de América Latina como parte de su estrategia geopolítica en medio de tensiones con Estados Unidos

Ante el aislamiento diplomático, Corea del Norte se ha enfocado en establecer relaciones para oponerse a las sanciones de Estados Unidos

En las complejas relaciones de poder que dibuja nuestro mundo, Corea del Norte ha buscado, durante décadas, expandir sus vínculos en América Latina para contrarrestar el aislamiento internacional que enfrenta por su programa nuclear y las sanciones impulsadas principalmente por Estados Unidos.

En sentido, un país en especial de América Latina ha destacado como interlocutor diplomático de Pyongyang, no tanto por un gran comercio bilateral o una alianza estratégica profunda, sino por su simbolismo político y diplomático compartido frente a Estados Unidos.

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Corea del Norte tiene en la mira a un país de América Latina como parte de su estrategia geopolítica en medio de tensiones con Estados Unidos

Venezuela es el país de América Latina con el que Corea del Norte interactúa más activamente como parte de su estrategia para contrarrestar la presión estadounidense, no por una alianza profunda de seguridad, sino por razones diplomáticas y políticas que les permiten a ambos reforzar narrativas comunes y aspirar a mayor legitimidad en foros internacionales.

Corea del Norte no está forjando una alianza militar formal con Venezuela como la que mantiene con Rusia o China. Su relación con Caracas responde más bien a una estrategia de diplomacia simbólica y política internacional. Tener aliados, incluso simbólicos, en regiones lejanas como América Latina le permite proyectar que no está completamente aislado y ganar espacios de apoyo, ya sea en la ONU o en discursos públicos contra la “hegemonía” de Estados Unidos.

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Como es la relación entre ese país de América Latina y Corea del Norte

Según explica El Centro para la Apertura y el Desarrollo de América Latina: "Corea del Norte y Venezuela comparten un pasado que ninguna de las partes quiere recordar. Su problemática historia sugiere que el pragmatismo, más que la fraternidad ideológica de larga data, es lo que ha definido esta relación bilateral y que los impulsores de los lazos entre ambos países son, en cambio, las sanciones estadounidenses y la necesidad ideológica de Maduro de reforzar su postura antiimperialista"

Su relación se basa en:

  • Relaciones diplomáticas históricas: Corea del Norte y Venezuela establecieron vínculos formales en la década de 1960, y aunque esos contactos fueron intermitentes, se consolidaron en años recientes bajo gobiernos con agendas críticas hacia Estados Unidos. Venezuela está entre los pocos países de América Latina donde Pyongyang mantiene una embajada activa, junto con Brasil, Cuba y México.
  • Más allá de un tratado de defensa o cooperación económica profunda, el interés norcoreano suele centrarse en lograr apoyo diplomático o abstenciones en organismos multilaterales frente a sanciones o resoluciones que Estados Unidos impulsa. Venezuela, al compartir una postura crítica hacia la política estadounidense, se ha posicionado como un interlocutor receptivo a estos planteamientos.
  • Analistas señalan que Corea del Norte también utiliza sus misiones diplomáticas en América Latina como puntos de conexión ideológica y diplomática, buscando vínculos con gobiernos o partidos que compartan retóricas de soberanía nacional frente a presiones externas.