Aprende este truco para cultivar manzanilla en maceta, una de las plantas más apreciadas por sus propiedades medicinales y su belleza sencilla. La manzanilla (Chamaemelum nobile) es una herbácea perenne originaria de Europa, conocida por sus propiedades desinfectantes, digestivas y sedantes. Además de ser una planta aromática y decorativa, es muy valiosa en infusiones y remedios caseros. En este artículo, te enseñaremos a cultivar con éxito tu propia planta de manzanilla en una maceta.
La manzanilla es una planta de no más de 30 o 40 cm de altura, con tallos delgados y esbeltos que terminan en flores de pétalos blancos y un botón amarillo en el centro. Su aspecto sencillo y su aroma agradable la hacen una planta muy apreciada tanto en jardinería como en medicina natural.
►TE PUEDE INTERESAR: Aprende a eliminar las ojeras de manera eficiente con manzanilla
Paso a paso para cultivar manzanilla en maceta
- Elección de las semillas y la época de siembra: Comienza el cultivo plantando semillas de manzanilla en pleno verano. Espolvorea unas pocas semillas sobre la tierra de una maceta y cúbrelas con una delgada capa de vermiculita, un mineral formado por silicatos que ayuda a mantener la humedad.
- Germinación: Después de unas dos semanas, las semillas habrán germinado. Elige el brote más fuerte y elimina los más débiles para asegurar un crecimiento saludable.
- Trasplante: Transfiere el brote seleccionado a una maceta más grande, de al menos 40 centímetros de diámetro. Evita colocar la manzanilla cerca de otras plantas para prevenir la dispersión de las semillas.
- Preparación del suelo: Usa un suelo suelto que permita un buen drenaje. Una mezcla ideal consiste en dos partes de tierra negra con una parte de arena gruesa.
- Ubicación: Coloca la maceta en un lugar que reciba abundante luz solar, pero sin exponer la planta a los rayos solares directos, que podrían dañarla.
- Riego: Riega la planta diariamente para mantener un nivel óptimo de humedad en el sustrato. La manzanilla necesita un suelo constantemente húmedo, pero no empapado.
►TE PUEDE INTERESAR: Un descubrimiento reveló los beneficios de hablar con las plantas
Cosecha y cuidado de la manzanilla
Cosecha: Cuando la mayoría de las flores estén abiertas, es el momento oportuno para cosechar. Recolecta solo las flores totalmente abiertas, evitando cortar las hojas y los tallos.
Secado: Deja secar las flores sobre un papel en un sitio fresco y sombrío con buena ventilación. Este proceso es crucial para preservar las propiedades medicinales de la manzanilla.
Poda: Después de la cosecha, realiza una poda ligera cortando las puntas de los tallos que llevaban las flores. Esto ayudará a rejuvenecer la planta y promover un nuevo crecimiento.






