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Construyen la ruta más avanzada de América Latina y ahora se viaja el doble de rápido en este país

En América Latina, las autopistas no son solo caminos. Son hilos que conectan destinos, voces, historias y economías enteras. Todos los detalles de esta ruta

A lo largo de la historia, la región de América Latina se ha enfrentado a historias de distancia. Pero ese desafío está cambiando a pasos gigantes. Grandes proyectos viales están transformando no solo rutas, sino también vidas.

En América Latina hay viajes que parecen eternos, no solo por los kilómetros que recorren, sino por la historia que cuentan. Pueblos que esperan por una ambulancia, productores que ven perder su fruta por demora en llegar al mercado o familias que anhelan volver a casa antes del atardecer. Pero en este país de la región todo cambia con esta avanzada ruta.

Ruta 4G

Construyen la ruta más avanzada de América Latina y ahora se viaja el doble de rápido en este país

En los últimos años, una de las iniciativas más destacadas ha sido el Programa de Concesiones de Cuarta Generación (4G) en Colombia, un plan estructural de infraestructura que ha puesto a este país de América Latina en el centro de la conversación regional. Esta ruta, producto de alianzas público-privadas y financiamiento que supera los US $24 000 millones, busca modernizar la conectividad nacional con una red de alrededor de 4 500 km en operación y mantenimiento solo al cierre de 2024.

19 departamentos del país ya se benefician con mejores vías, y proyectos como el Tercer Carril Bogotá-Girardot o la Autopista al Mar 2 van consolidando un tránsito más eficiente. La infraestructura vial en América Latina enfrenta un enorme déficit que, según análisis de especialistas en inversión regional, esta ruta requiere inversiones equivalentes a más del 3 % del PIB anual de la región para cerrar brechas y acercarse a los Objetivos de Desarrollo Sostenible.

Ruta 4G (2)

Por qué estas rutas son importantes para América Latina

En la práctica, estas rutas 4G no son solo carreteras más anchas o asfaltadas. Son estructuras modernas diseñadas para soportar flujos de carga más intensos, reducir tiempos de viaje y bajar costos logísticos. En tramos donde antes un viaje podía llevar más de ocho horas, ahora muchas rutas se recorren en la mitad del tiempo, acelerando el comercio interno y facilitando el acceso a mercados que antes quedaban lejos.

Cada kilómetro de esta ruta representa oportunidades para el turismo, para el acceso a servicios de salud, para el intercambio cultural entre regiones que antes parecían mundos apartados.

Pero la historia tampoco es uniforme en toda la región. Mientras Colombia avanza con sus concesiones, otros países tienen realidades diversas. Por ejemplo, Brasil cuenta con una de las redes viales más extensas de Sudamérica, aunque aún enfrenta retos de mantenimiento y ampliación. Y en países como Perú, la extensión de rutas por habitante sigue siendo una de las más bajas del continente, un recordatorio de que las brechas persisten.

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