Entre los profesionales de la salud, los odontólogos, por las particularidades de su labor, constituyen uno de los sectores más afectados por la crisis económica generada por el coronavirus y por la cuarentena. La situación de ellos salió a la luz con un particular protesta en Rosario: allí los dentistas difundieron un video en el que aparecen sin ropa, aunque cubriéndose las partes íntimas, a modo de reclamo, intentando demostrar que el Estado los ha dejado desnudos. Mendoza no es ajena a esta crisis a la que los odontólogos consideran insostenible.
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Los grandes aumentos de los costos son prácticamente lapidarios par el ejercicio de la Odontología. La obligatoriedad de utilizar equipos protectores para evitar contagios, la disminución de las prestaciones -hasta ahora sólo están habilitadas las urgencias- y, fundamentalmente, el arrastre de una largo conflicto con la mayoría de las obras sociales que les abonan los servicios a valores muy bajos y con retraso y que además no se hacen cargo de los costosos kits protectores, hacen que muchos de estos profesionales de la salud estén al borde de dejar de atender.
Un renocido odontólgo de Mendoza, Adrián Ghinaudo, contó sobre el panorama verdaderamente crítico que atraviesa el sector. También aseguró que todos quienes ejercen la profesión están capacitados para trabajar con los protocolos sanitarios correspondientes. Recordó que en realidad ellos siempre, por la naturaleza de su actividad, han sabido luchar contra gérmenes. "Estamos bien preparados", señaló.
Lo cierto es que todo ha cambiado. Si bien hoy atienden nada más que urgencias cuando comiencen a realizarse otras prestaciones como obturaciones, endodoncias o implantes, tendrán muchos menos pacientes que antes de la pandemia. En un día normal, atendían a 10 personas por jornada. Ahora sólo podrán recibir a 4. Estos es porque entre paciente y paciente debe transcurrir una hora y más ya que el consultorio deberá ser desinfectado y ventilado todas las veces.
Pero a la reducción de la cantidad de gente que asistirá al dentista, se añade un problema quizás mayor, que es anterior a la pandemia y que ahora se agudizó: el pago de las obras sociales. Algunas pocas están abonando un código que se llama Covid 19, que es de $1.500, que de todos modos no alcanza cubrir costos. Sin embargo, el gran inconveniente es que "las empresas de la salud" (así las llama el doctor Ghinaudo) pagan las prestaciones con mucho retraso y a valores que quedaron obsoletos, al punto de estar cotizando una consulta a $200 y una extracción a $400.



