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Conmovedor relato: "La gente joven también se muere en terapia"

El conmovedor relato de una médica del Hospital Perrupato, que asistió a un querido santarrosino de 33 años y que perdió la batalla contra el covid

La historia se escribió al mismo tiempo en dos lugares distantes, distintos. Pero el relato en ambos lados fue cargado de pena, de dolor. Álvaro Sallemi, un querido vecino de Santa Rosa, de 33 años y sin patologías previas, falleció de covid 19 la semana pasada y su pueblo lo lloró, desde la intendenta hasta el más ignoto de sus vecinos. Mientras tanto, en la sala de terapia intensiva del Hospital Perrupato, en San Martín, también lo lloró la médica que lo atendió y que, sin conocerlo antes, se conmovió por la actitud de su paciente. "Me pidió perdón más de 5 veces, por si me contagiaba", contó la profesional.

El pasado jueves 8 de abril la intendenta Flor Destéfanis, escribió en su muro de Facebook: "Hoy es un día muy triste para los santarrosinos, nos toca despedir a un joven sumamente emprendedor, con un corazón enorme, generoso y humilde. Cada vez que tuve la posibilidad de conversar con vos encontré una persona respetuosa, con proyectos para nuestro departamento, un padre de familia y un futuro profesional. Que Dios te reciba en su gloria y le dé fuerzas a tu familia y seres queridos". La jefa comunal estaba despidiendo a Álvaro Sallemi, hombre joven, padre, estudiante de Derecho, emprendedor, comprometido con su pueblo, hincha de Boca, amigo afectuoso.

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Así como la intendenta, fueron muchos los que manifestaron su pesar en las redes.

Pero en San Martín, dentro del Hospital Perrupato, donde Álvaro había estado dando batalla al coronavirus, sin saber de que se trataba de un hombre tan querido, una de las médicas que lo atendió hasta el final también le dio la despedida.

La doctora Agustina Ferretti escribió en las redes un texto conmovedor:

"Hace 14 días, en el hospital que trabajo, recibí en la guardia un paciente con covid-19 y neumonía bilateral, derivado de otro hospital porque necesitaba mayor complejidad y en el que estaba ya no era suficiente. Había ya recibido mucha medicación y, la máscara de oxígeno a todo lo que daba, ya no era suficiente. Lo revisé y sus pulmones no se escuchaban nada bien. Su fiebre persistía pese a la medicación. Le pedí una radiografía y, junto con otra colega, se decidió la internación en terapia intensiva con intubación, para uso del respirador. Hoy falleció".

La profesional sigue: "¿Saben? 33 años tenía, ninguna enfermedad de base y una familia y, mientras lo revisaba aunque no me conociera y no haya podido verme la cara con todo el equipo de protección, me pidió perdón más de 5 veces por si me contagiaba, que no era su intención. Cuando me hablaba con su dificultad para respirar miraba a otro lado, porque así de esa forma (decía él) iba a tener menos probabilidad de contagiarme. No me contagió, pero se murió".

La doctora relata: "No era una persona de riesgo y tampoco sabía dónde se había contagiado. Él es de esos pacientes que duelen, y como él hay un montón. Así como a ustedes no les interesa lo más mínimo si se contagian o contagian a alguien, en un hospital un paciente pide perdón por tener el virus. No subestimen al virus, ustedes también se pueden morir aunque tengan 30 años y ningún factor de riesgo. No se contagiaron en la ola anterior o tal vez sí, pero en esta segunda ola, ahora que siguen teniendo la oportunidad, por una vez en la vida, hagan las cosas bien porque sí. Sí, se pueden volver a contagiar. La gente joven que no sabe cómo se contagió, también se muere en una terapia intensiva".