El arroz puede ser utilizado en múltiples recetas. Es uno de los cereales más utilizados en la cocina internacional considerado un alimento básico en muchas gastronomías del mundo. El arroz es el segundo cereal de mayor producción en el mundo, por detrás del maíz y por delante del trigo.
Por su alto contenido de fibra y gracias a que no posee demasiada glucosa, el arroz se digiere más lentamente. Además, ayuda en la absorción de azúcar y colesterol a un ritmo más moderado. Debido a que no aporta colesterol ni sodio, ayuda a prevenir enfermedades cardiovasculares.
El arroz es incluído en numerosas recetas de la cocina internacional, pero hay platos muy sabrosos, como el risotto, uno de los más ricos de la cocina italiana, ya que con su arroz cremoso y un sabor muy distintivo, es el favorito en la mesa familiar. Además de ser un alimento sabroso, es sumamente abundante, y se convierte en una receta ideal para las familias numerosas que son de buen comer.
Los ingredientes son los que hacen al risotto una de las comidas más distintivas de italia, ya que tienen tomate, calabaza o incluso algunos atrevidos se animan a sumarle mariscos. Pero es muy importante tener en cuenta que ningún risotto tendrá buen resultado sin el ingrediente secreto: un buen caldo.
El chef italiano Cesare Battisti explicó que para preparar un auténtico risotto, la primera clave es saber elegir el arroz que se va a utilizar, ya que debe contener más de un 20% de almidón en el grano, lo que permitirá que el arroz sea más cremoso.
Otra secreto importante para lograr una buena preparación es el caldo, que puede ser de pollo, verduras o pescado: “toda receta para hacer caldo debe empezar con agua fría”, indicó el experimentado chef.
“Uno de los secretos del éxito del risotto es añadir el caldo poco a poco. Sólo cuando se haya absorbido hay que añadir más”, Battisti. Además afirmó que se debe prestar atención al tiempo de cocción del arroz; si se utiliza carnaroli, no debe cocerse más de 12 a 14 minutos para evitar que quede pasado”, destacó al revelar su secreto.
El último paso para lograr un buen risotto es retirarlo del fuego a tiempo y agregarle manteca para que se presente cremoso y en especial con el mejor sabor.
Cómo hacer un risotto fácil y rico
Ingredientes
- 200 g de arroz para risotto (Arborio o Carnaroli)
- 1 litro de caldo de pollo o verduras (puede ser caldo en cubos)
- 1 cucharada de aceite de oliva
- 1/2 cebolla pequeña, finamente picada
- 1 diente de ajo picado (opcional)
- 50 g de queso parmesano rallado (opcional, pero recomendado)
- 30 g de mantequilla
- 1 vaso de vino blanco (opcional, pero le da un buen toque)
- Sal y pimienta al gusto
- Tomate picado (opcional)
- Mariscos (opcional)
- Champiñones (opcional)
Instrucciones para lograr el mejor risotto
En una cacerola, calentar el caldo de pollo o verduras a fuego bajo y mantenerlo caliente mientras cocinas el arroz. Por otro lado, en una sartén grande, calentar un poco de aceite de oliva a fuego medio y freir la cebolla junto con el ajo por unos 3-5 minutos.
Luego, añadir el arroz a la sartén y revolver bien durante 2 minutos, asegurándote de que los granos se impregnen bien con el aceite y la cebolla. Añadir el vino (opcional).
Una vez el arroz esté integrado, añadir el caldo con un cucharón a la vez y revolver con frecuencia para liberar el almidón del arroz y obtener una textura cremosa.
Esperar a que el arroz absorba el líquido antes de agregar más caldo y continuar añadiendo caldo poco a poco, y removiendo durante unos 15-20 minutos, hasta que el arroz esté tierno pero al dente.
Cuando el arroz esté a punto, agregar manteca y el queso parmesano rallado (si lo estás utilizando) y revolver bien hasta que todo esté bien integrado y el risotto quede cremoso.






