Investigación en marcha

Cómo sigue la causa del celador acusado de abuso sexual en la escuela Falcitelli

El celador acusado de abuso sexual a una niña está detenido e imputado. Hay una celadora sospechosa de complicidad. La declaración de la menor en cámara gesell será clave

Por UNO

Un celador detenido e imputado, una celadora que es familiar del acusado en la mira de la Justicia, los padres de los alumnos de la escuela en la que sucedieron las presuntas violaciones muy enojados, desesperados y preocupados y la expectativa por la declaración que hará la víctima de 12 años en cámara gesell, son hasta ahora los puntos principales de un caso de abuso sexual contra una menor de edad que ha conmovido a Mendoza.

El hombre acusado tiene 40 años y desde el martes 5 de octubre está detenido en el penal. El sujeto, hasta el momento de su aprehensión, trabajaba como celador en la escuela Beatriz Falcitelli, de la Cuarta Sección, de Ciudad. El establecimiento educativo está sobre calle Ameghino, cerca del zanjón de los Ciruelos. Poco es lo que se sabe hasta ahora de él, sólo que "llevaba muchos años en la escuela", dijeron desde el mismo colegio este martes cuando se produjo un acalorado intercambio entre autoridades y familiares de los chicos que asisten allí e incluso del propio padre que denunció los abusos.

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La fiscal María de las Mercedes Moya es quien dispuso el arresto del celador luego de que los padres de la niña hicieran la denuncia en una comisaría tras haber escuchado el relato de su hija que les contó de los abusos que sufrió desde 2019 hasta los primeros meses de este año. La magistrada tomó conocimiento y de inmediato ordenó el procedimiento para que el acusado fuera detenido. Además lo imputó por abuso sexual agravado por acceso carnal, en un número indeterminado de veces. A su posible cómplice, la están investigando y no está detenida, por ahora, por no haber pruebas suficientes.

Padres de la escuela Falcitelli piden la renuncia de la directora (7).jpeg
Por el clima de tensión hubo custodia policial en el ingreso a la escuela Falcitelli.

Por el clima de tensión hubo custodia policial en el ingreso a la escuela Falcitelli.

"Fue imputado (el celador) y esta detenido en el penal. Tenemos una sospechosa de colaborar, pero faltan pruebas y por eso no esta detenida. Ahora hay que esperar si la nena puede declarar en cámara Gesell para ver cómo se sigue", explicó este martes la fiscal a Diario UNO.

Se supo además que las primeras pericias médicas realizadas con la niña indicaron que efectivamente presenta lesiones compatibles con abusos sexuales.

Los hechos denunciados se habrían iniciado hace dos años, en 2019, y se habrían repetido este año a partir del retorno a las clases presenciales. La víctima se animó a contar sus padecimientos recién en los últimos días cuando fue cambiada de escuela y dejó de sufrir los trastornos de salud que le provocaban desmayos producto probablemente de los vejámenes padecidos.

En principio, de acuerdo con lo que contaron los padres de la niña, los abusos ocurrieron por lo menos cuatros veces y siempre fue en uno de los baños. El modus operandi del violador era encerrarse con la chiquita en el sanitario para lo cual habría contado con la colaboración de otra celadora -sería la hermana- quien cerraba con llave y se quedaba en la puerta haciendo de "campana".

Por esta situación la menor -que ya cumplió 12 años- sufría desmayos y desvanecimientos y vivía muy angustiada. Por los menos tres veces desde la escuela debieron llamar a al servicio de emergencia para que la atendieran sin que advirtieran lo que realmente le estaba pasando. Desde el entorno familiar contaron que la pequeña fue sometida a estudios y no lograban establecer qué le sucedía.

Lo que llamó la atención de los padres fue que durante 2020, cuando no hubo clases presenciales, ella no volvió a tener esos episodios que le afectaban la salud. Pero este año, cuando se produjo el retorno a la presencialidad, volvieron los desmayos. La cambiaron de turno -de la mañana a la tarde- pero los problemas continuaron, aparentemente, porque el celador también se cambió de turno.

Finalmente los progenitores decidieron cambiarla de escuela. Allí le habría contado sus padecimientos a una compañera, quien habló con los docentes y les dijo: “Hay algo que ella les tiene que contar”. De inmediato se dio intervención al equipo pedagógico y fue entonces que la niña reveló que los abusos sexuales se producían durante el momento de los recreos, en el turno mañana, en el baño de la escuela. "Si decís algo te mato a vos, a tu papá o a tu mamá", la habría amenazado el celador.

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Cerca de 60 padres y madres de niños de la escuela Falcitelli fueron a reclamar a la puerta del establecimiento

Cerca de 60 padres y madres de niños de la escuela Falcitelli fueron a reclamar a la puerta del establecimiento

Lo que siguió fue la denuncia de los padres, la intervención de la fiscal, la detención del celador y el avance de la investigación, que seguramente presentará novedades cuando la niña declare por el sistema de cámara gesell, lo que aún no tiene fecha precisa.

Mientras tanto, los padres de los alumnos de la escuela involucrada reclaman renuncias masivas, de directivos y docentes e incluso llegaron a hablar de encubrimiento. Este martes fueron cerca de 60 los que acercaron hasta la puerta del establecimiento y ante la presencia de los medios de comunicación expresaron su bronca y su desconfianza por el hecho de que nadie del colegio advirtiera lo que estaba sucediendo. La directora, Adriana Jurchecin y el delegado regional de la Dirección General de Escuelas, Eduardo Andrade, salieron a dar a la cara y explicaciones, pero la situación se tensó cuando llegó el papá de la nena afectada, visiblemente angustiado e increpó a la docente por lo que allí no fue posible seguir el diálogo.

Los papás de los alumnos aseguraron a los periodistas que hubo por lo menos otros tres casos de abusos sexuales, aunque no hay denuncias formales al respecto. Incluso la fiscal Moya pidió que si tienen conocimiento de otros hechos similares hablen con ella.

Por ahora en la escuela Falcitelli sólo habrá clases virtuales mientras el gobierno escolar evalúa las medidas a tomar. Trascendió además que otras dos celadoras que trabajan en la escuela no quieren asistir porque tienen miedo.

El celador arriesga una pena de 6 a 15 año de prisión pero no se descarta que se le agregue el agravante de la guarda, lo que lo llevaría a una condena de 8 a 20 años.