La lavanda o también conocida como alhucema, espliego o cantueso, es una de las plantas más queridas y conocidas por su encantador color púrpura y su característico aroma. Muchas personas la incorporan en su jardín, pero a veces obtienen resultados desalentadores.
Esta planta se suele utilizar para preparar aromatizantes, ramos florales o remedios caseros, ya que es popular en aromaterapia. Además, al cultivarla en casa, aporta un toque colorido, y atrae mariposas y otros polinizadores al jardín.
Si notas que tu lavanda se está muriendo, probablemente te preguntes por qué y cómo revivirla. A continuación, te explicamos las causas más comunes por las que se puede ver apagada y cómo puedes recuperarla.
Identifica las causas
Las lavandas pueden secarse por múltiples razones, así que es importante poner atención a los signos y reaccionar antes de que sea tarde. Cabe destacar que depende de si se trata de una planta de interior o exterior.
Si la lavanda se encuentra en el jardín, en ocasiones el sol abrasador puede ser el problema. Si bien es una especie que necesita al menos seis horas de exposición, los rayos solares del verano en exceso pueden ser perjudiciales. Otro detalle para tener en cuenta tiene que ver con el riego, pues quizás no estás proporcionando suficiente agua.
No obstante, tampoco le gusta estar sumergida en el agua, así que no deberías encharcar el suelo, porque se pueden pudrir las raíces. Por último, otro detalle que puede perjudicar la planta son las plagas de insectos. Es fácil de identificar, ya que se extienden por hojas, flores y ramas.
En el caso de que tu lavanda se encuentre en una maceta en el interior de tu hogar, puede ser afectada por el riego. La falta o el exceso de agua pueden perjudicarla, así que lo mejor es esperar a que la tierra se seque para regar.
Una maceta pequeña, hará que tu planta no pueda expandirse y crecer como lo necesita. Además, dentro de casa, a veces no llega la suficiente luz, así que puede que tu lavanda necesite más luz. Por último, es importante que la planta se encuentre en un sitio donde circule el aire, así que de vez en cuando abre las ventanas.
Recupera una planta de lavanda
Teniendo en cuenta todos los detalles que mencionamos anteriormente, los expertos de Picture This, revelan cuáles son los cuidados básicos que deberías proporcionarle a la planta para devolverle vida y color.
- Agua a medida: es importante proporcionar agua cuando el sustrato a su alrededor está seco.
- Suelo que drene: asegúrate de que la tierra en la que está plantada no retenga demasiada agua.
- Luz: busca un sitio del jardín donde reciba luz natural, sin estar todo el día bajo el sol abrasador.
- Poda: una buena poda ayuda a que la planta se renueve. En primavera o a fines del verano.
- Amplía su espacio: asegúrate de que tenga suficiente espacio para crecer.
- Control de plagas: si notas alguna plaga en tu lavanda, aplica un insecticida.




