Los muebles de melamina son muy populares por su precio accesible, pero también pueden dañarse con facilidad en los bordes. Existe un truco sencillo que puede ayudarte a repararlos en pocos minutos y devolverles su aspecto original.
Por qué se dañan los muebles de melamina
Los muebles fabricados con melamina se volvieron muy comunes en cocinas, placares, bibliotecas y escritorios. Una de las razones principales es su bajo costo, ya que se trata de uno de los materiales más económicos utilizados en la fabricación de muebles.
A diferencia de las maderas macizas, la melamina es un tablero aglomerado recubierto con una lámina decorativa. Este proceso permite producir muebles más baratos y accesibles para la mayoría de las personas.
Sin embargo, ese mismo factor económico también tiene una desventaja: los bordes pueden romperse o astillarse con mayor facilidad si reciben golpes, peso excesivo o si se despega el recubrimiento. Por eso es bastante común ver muebles con cantos dañados o esquinas deterioradas después de algunos años de uso.
El truco eficaz para reparar bordes astillados
Aunque muchas personas piensan que un mueble dañado ya no tiene arreglo, existe un método simple muy utilizado por carpinteros: rellenar la zona con masilla para madera o pasta reparadora.
El procedimiento es sencillo tenes que limpiar bien la zona dañada para eliminar restos sueltos o polvo y aplicar masilla para madera sobre la parte astillada con una pequeña espátula.
Luego tendrás que darle forma al borde intentando igualarlo con la superficie original y dejar secar completamente según las instrucciones del producto. Cuando este proceso termine, lija suavemente para emparejar la zona reparada y si podes retoca con pintura del color del mueble para que la reparación pase desapercibida.
Otra solución rápida que usan los carpinteros es que cuando el problema está en el canto del mueble, es decir, la tira que cubre el borde muchos usan cinta tapacanto termoadhesiva, diseñada especialmente para muebles de melamina. El adhesivo se activa con el calor y el nuevo canto queda fijado al mueble, ocultando el daño.
Cómo evitar que vuelva a romperse
Debido a que la melamina es un material económico y más frágil que otras maderas, se recomiendan algunos cuidados básicos para prolongar la vida útil de este tipo de muebles.
- Evitar golpes en esquinas y bordes.
- No apoyar peso excesivo en los cantos.
- Limpiar con paños húmedos sin empapar el material.
- Reparar pequeñas astillas apenas aparecen.






