Cambio climático

Cómo reducir el impacto ambiental de la inteligencia artificial: energía, agua y hábitos conscientes

La inteligencia artificial consume grandes cantidades de energía y agua. Expertos explican cómo reducir su impacto ambiental

La inteligencia artificial crece a un ritmo acelerado, pero también aumenta su impacto en el cambio climático y en el uso de agua. Cada consulta online demanda energía y recursos que presionan a los ecosistemas. A continuación te informamos qué medidas se pueden tomar.

APNews explica por qué la IA es tan costosa para el planeta y qué acciones concretas pueden tomar las personas para reducir su huella digital.

Inteligencia artificial: por qué su uso afecta al clima y al agua

Los modelos de inteligencia artificial y los centros de datos que los sostienen consumen enormes cantidades de electricidad y agua para funcionar y mantenerse fríos. Expertos advierten que, mientras el mundo intenta frenar el cambio climático, cada consulta impulsada por IA incrementa la demanda energética y el uso de agua dulce.

Meta dio un paso contundente: selló acuerdos para abastecer sus centros de datos con energía nuclear.

Meta dio un paso contundente: selló acuerdos para abastecer sus centros de datos con energía nuclear.

Cambio climático: datos clave sobre energía y agua

El impacto es masivo:

  • En 2023, los centros de datos consumieron 448 billones de watt-hora, más que casi todos los países del mundo.
  • En cuatro años, ese consumo podría duplicarse.
  • Para 2030, solo la electricidad usada por centros de datos requerirá 2,5 billones de galones de agua, suficiente para abastecer al mundo durante 1,7 años.
  • Una respuesta de texto generada por IA equivale a encender una lámpara eficiente por 2,5 minutos.
  • Un video generado por IA puede equivaler a 42 horas de consumo eléctrico y 1 galón de agua.

El problema se agrava porque las empresas tecnológicas no son transparentes sobre cuánta energía y agua usan realmente.

Agua: cómo la IA presiona un recurso cada vez más escaso

El enfriamiento de servidores requiere grandes volúmenes de agua. En zonas donde se instalan centros de datos, el consumo puede ser crítico: solo dos condados de Virginia usaron 2.1 mil millones de galones en 2023.

A medida que la IA se integra en todas las herramientas digitales, el uso de agua aumenta sin que los usuarios lo perciban. La falta de transparencia dificulta tomar decisiones informadas.

Inteligencia artificial: hábitos para reducir tu huella digital

Expertos coinciden en que las personas sí pueden actuar:

  • Usar menos IA: evitar consultas para tareas simples como recetas, horarios o cálculos.
  • Ser concisos: menos texto es igual a menos cómputo, lo que significa menos energía y agua.
  • Optar por buscadores sin IA: DuckDuckGo, Startpage o el modo “Web” de Google.
  • Usar buscadores con compensación ambiental: Ecosia planta árboles y reduce su huella.
  • Optar por herramientas que permitan “opt out” de IA generativa.
  • Elegir servicios que informen su consumo energético.

La clave es entender que cada consulta tiene un costo ambiental real.

La inteligencia artificial no es neutra: consume energía, agua y acelera presiones vinculadas al cambio climático. Pero los usuarios no están indefensos. Con hábitos conscientes y elecciones informadas, es posible reducir la huella digital y exigir mayor transparencia a las empresas tecnológicas. La sostenibilidad también se juega en cada búsqueda que hacemos.

FUENTE: APNews