Estamos seguros de que alguna vez te has pintado las uñas sobre un sillón o sobre la cama y sin querer manchaste todo con esmalte. O incluso puede haber ocurrido que terminaste de pintarte las uñas y luego las pasaste sin querer cerca de tu ropa dejando reastros del esmalte.
Antes de que cunda el pánico y termines haciendo un enchastre, a continuación te enseñaremos cómo quitar la mancha del esmalte sin dañar las telas.
¿Cómo quitar correctamente una mancha de esmalte de las telas?
La primera regla es: nunca frotar. Si frotas el esmalte húmedo, lo único que lograrás es que el líquido se impregne mucho más en la tela. En su lugar, retire inmediatamente el exceso de esmalte con una cuchara o una tarjeta de crédito antes de que se extienda.
También puedes usar un paño limpio y humedececido en quitaesmalte (sin acetona). Seca la mancha suavemente, sin arrastras o frotar. No viertas el quitaesmalte directamente sobre la tela, ya que esto puede quemar la ropa.
Otra opción es esperar a que el esmalte se seque y luego aplicar encima frío con un hielo. Puedes usar una bolsa de hielo para que el esmalte se vuelva quebradizo. Al quebrarse o romperse el esmalte en partes, podrás removerlo mucho más fácil de la tela.
Recuerda que la acetona es el último recurso a usar en estos casos. Se trata de un solvente poderoso que debe usarse solo cuando otros métodos fallan. Su dura composición química requiere extrema precaución.
Nunca apliques acetona directamente sobre la mancha. Lo mejor es aplicarla con un paño limpio o con un poco de algodón. Remueve la mancha haciendo pequeños toquecitos.
Una vez que hayas retirado la mancha de esmalte, puedes terminar de limpiar con agua jabonosa. Esto neutraliza los residuos químicos de los removedores y refresca la tela. Este último paso garantiza que no haya productos químicos persistentes que dañen la tapicería con el tiempo.






