Si tienes un limonero en casa, sabrás que este árbol es el tesoro de cualquier jardín. Sin embargo, lograr que se reproduzca con éxito no siempre es tarea sencilla. Muchos aficionados a la botánica se enfrentan al problema de que los esquejes se pudren antes de echar raíces.
Por suerte, existe un ingrediente de cocina que cambia las reglas del juego: la canela, que puede ser utilizada para evitar lo anteriormente mencionado brindando múltiples beneficios.
Cómo multiplicar el limonero usando un poco de canela
La canela no es solo un aromatizante; es un potente fungicida y agente cicatrizante natural. Al utilizarla en la multiplicación de un limonero, se cumplen dos funciones vitales:
- Protección: evita el ataque de hongos y bacterias en el corte de la rama.
- Estimulación: aunque no es una hormona en sí misma, al mantener la zona sana, permite que la planta concentre toda su energía en desarrollar nuevas raíces.
Para llevar a cabo este método, solo necesitas una rama joven de tu árbol y un poco de canela en polvo que tengas en la despensa.
Elige una rama de unos 15 a 20 centímetros que esté verde y saludable. Realiza un corte en diagonal (en bisel) para aumentar la superficie de absorción. Es fundamental que las herramientas estén desinfectadas para no enfermar al limonero.
Luego viene el "toque mágico". Con canela, humedece la base del esqueje y sumérgela directamente en el polvo de canela. Asegúrate de que la herida del corte quede completamente cubierta. Esto actuará como un sello protector contra la humedad excesiva que suele pudrir los tallos jóvenes.
Por último, coloca el esqueje en una maceta con sustrato ligero o arena. Para potenciar el efecto, puedes regar por primera vez con un "té de canela" (una cucharada diluida en agua tibia), lo que desinfectará la tierra de tu jardín donde crecerá la nueva planta.
Con este sencillo truco de la canela, transformarás tu jardín en una fábrica de limones sin gastar un centavo en productos químicos.
Consejos para que tu limonero prospere
- Humedad constante: cubre la maceta con una botella de plástico cortada para crear un efecto invernadero.
- Luz indirecta: no expongas el esqueje al sol directo durante las primeras semanas; necesita calor, pero no quemarse.
- Paciencia: los cítricos pueden tardar entre 4 y 8 semanas en mostrar sus primeras raíces.




