Si tienes un limonero en tu jardín que se niega a dar frutos o cuyas hojas lucen pálidas y amarillentas, es probable que debas realizar un pequeño truco de jardinería casero que verdaderamente funciona: clavarle tres clavos en el tronco.
La recomendación de clavar clavos en el árbol limonero se sustenta principalmente en dos pilares: la nutrición mineral y el estrés fisiológico.
Por qué recomiendan clavar 3 clavos en el árbol limonero
En primer lugar, los cítricos son altamente demandantes de hierro y zinc. Cuando un limonero sufre de clorosis férrica (falta de hierro), sus hojas pierden el color verde y la producción de frutos se detiene.
La creencia popular sostiene que, al oxidarse dentro del tronco, el clavo libera hierro que el árbol absorbe directamente. En segundo lugar, existe el factor de la supervivencia por estrés. Al perforar la corteza, el árbol entra en un estado de alerta.
Biológicamente, una planta que se siente amenazada prioriza la reproducción (flores y semillas) para asegurar su descendencia antes de un posible colapso. Esto suele traducirse en una floración repentina, y es aquí en donde puede ser efectiva esta técnica.
Pese a la recomendación a la hora de hacer este truco casero, algunos expertos aconsejan utilizar otros métodos para lograr este tipo de beneficios en el árbol limonero.
Los riesgos de esta técnica
A pesar de su popularidad, los expertos en agronomía advierten sobre los peligros de este método. Al clavar un objeto metálico, estamos creando una herida abierta en el sistema vascular del árbol. Estas perforaciones son la puerta de entrada perfecta para:
- Hongos y bacterias: patógenos como la Phytophthora pueden colonizar el tronco rápidamente.
- Plagas: insectos barrenadores se ven atraídos por la savia expuesta.
- Necrosis: el tejido alrededor del clavo muere, lo que puede interrumpir el flujo de nutrientes a largo plazo.
Como puedes ver, aunque clavar tres clavos puede ofrecer un resultado visual inmediato debido al estrés, es una práctica de alto riesgo.





