Seguramente has escuchado que enterrar tornillos viejos o clavar un clavo oxidado en el tronco de un limonero es el remedio infalible para que crezca sano. Pero, ¿qué hay de cierto en esta práctica de jardinería tradicional? ¿Es realmente efectiva?
Si buscas resultados rápidos y seguros para que tu limonero vuelva a estar verde y cargado de fruta, la opción profesional es el uso de tornillos en la tierra del árbol.
Por qué colocar tornillos viejos en la tierra del árbol limonero
Colocar tornillos o clavos oxidados en la tierra o tallo del limonero busca aportar hierro y zinc, nutrientes clave para la clorofila y fotosíntesis, además de generar un "estrés inducido" que obliga al árbol a florecer y dar frutos como mecanismo de defensa.
Se cree que el óxido (hierro) se libera en la tierra, ayudando a corregir deficiencias que causan hojas amarillas y mala producción en el limonero.
Al sentir un objeto extraño o una amenaza en el tronco/raíz, el árbol interpreta que puede morir y acelera su ciclo reproductivo, emitiendo más flores y frutos para dejar descendencia.
Algunos agricultores clavan objetos directamente en el tronco para generar un "estrés inducido". El árbol, al sentirse "amenazado", prioriza la reproducción (flores y frutos) para asegurar su descendencia.
Si buscas resultados rápidos y seguros para que tu limonero vuelva a estar verde y cargado de fruta, la opción profesional es el uso de tornillos en la tierra.
Enterrar monedas, otro truco efectivo
El hecho de enterrar monedas en la tierra del árbol limonero se recomienda por dos razones principales: por los beneficios prácticos que aportan como fungicida natural, aportando cobre, y por su relación con algunas creencias para atraer crecimiento económico y prosperidad.
Las monedas, especialmente las de cobre, liberan lentamente este micronutriente, que fortalece las paredes celulares del limonero, mejora la floración, la producción de polen y la resistencia al estrés.
A su vez, el cobre en el limonero actúa como un fungicida natural, ayudando a prevenir hongos como el oídio y la pudrición de raíces, protegiendo al limonero.






