Muchas manchas, sustancias, plagas, bichos y pegotes que aparecen en el baño se tienen que limpiar antes de que sea tarde. Algunas manchas pueden deteriorar materiales y superficies del baño, como la grifería, los azulejos, juntas y desagües.
Ejemplo de ello son el sarro y el óxido, dos componentes que se llevan bien entre sí e incluso aparecen juntos en los espacios donde hay mucha humedad, metales y todas las condiciones para expandirse.
Hace poco, limpiando el baño, encontré manchas blancas y naranjas en la rejilla que se usa para cubrir el desagüe de la ducha. Esta rejilla evita que pasen los pelos cuando nos bañamos, al mismo tiempo que brinda un acabado más estético a la ducha.
Teniendo en cuenta que el agua y la humedad propios de la ducha pueden favorecer la aparición de sarro y óxido, hoy te cuento cómo puedes limpiar estas manchas con vinagre y recuperar la rejilla.
Diferencias entre sarro y óxido: dos manchas difíciles de limpiar
El sarro y el óxido son dos sustancias que aparecen en los metales cuando se dan ciertas condiciones. El óxido de hierro es una capa de corrosión roja que aparece cuando se combinan tres elementos: hierro, oxígeno y humedad.
El óxido no solo mancha los metales, los deteriora con el paso del tiempo, los corroe y rompe por completo. El óxido debilita estructuralmente penetrando directo en el material.
Por su parte, el sarro es un depósito mineral inorgánico que se forma por los sedimentos de minerales propios de las aguas más bien duras. El sarro no debilita la estructura, pero crea capas duras y resistentes que pueden tapar tuberías y dañar la estética.
Paso a paso: cómo limpiar el óxido y el sarro de la rejilla de la ducha
Para limpiar y eliminar estas manchas tan comunes en la ducha, solo hace falta una botella de vinagre. Lo primero y principal es chequear el estado general de la rejilla. Si está muy oxidada y rota, lo mejor es cambiarla.
Si la rejilla todavía sirve, la puedes rescatar usando un poco de vinagre. El vinagre, ya sea el de alimentos o el de limpieza, es un ácido corrosivo suave que ablanda el sarro y remueve el óxido en cuestión de horas.
Para limpiar la rejilla de la ducha, solo debes retirarla con ayuda de un destornillador y colocarla en una mezcla de agua y vinagre por al menos 3 horas.
Deja que el vinagre ablande las manchas de sarro y óxido y utiliza un cepillo de dientes viejo o esponja para retirar la mugre. Seca bien la rejilla y vuelve a colocarla en el desagüe.







