Truco de limpieza

Cómo lavar los repasadores y trapos de cocina percudidos

La combinación de diversos ingredientes ayuda a desengrasar y desinfectar eficazmente los repasadores percudidos, devolviéndoles su blancura original

Los trapos de cocina y repasadores nos ayudan a mantener la higiene del hogar. Sin embargo, al estar en contacto permanente con grasa, restos de comida, humedad y suciedad en general, es normal que terminen percudidos.

Para extender su vida útil, evitar la proliferación de bacterias y devolverles su blancura original, existen métodos de desinfección y limpieza profunda sumamente efectivos utilizando ingredientes sencillos.

¿Cómo lavar los repasadores y trapos de cocina?

Puedes lavar los repasadores y trapos de cocina gracias a una mezcla que combine agua hirviendo, vinagre blanco de alcohol y bicarbonato de sodio es la fórmula maestra para desengrasar y desinfectar textiles de cocina.

Los repasadores suelen ensuciarse con facilidad y rapidez. 

Los repasadores suelen ensuciarse con facilidad y rapidez.

El primer paso consiste en colocar los repasadores en un balde o en una olla resistente y cubrilos por completo con agua hirviendo. Agregá media taza de bicarbonato de sodio y una taza de vinagre blanco. Esta mezcla generará una reacción efervescente que penetra directo en las fibras del tejido, disolviendo la grasa incrustada.

Dejá actuar la solución durante al menos 2 horas (o toda la noche si los trapos están severamente percudidos). Escurrí y lavá los repasadores en el lavarropas con tu jabón habitual o a mano refregando las zonas más difíciles.

¿Cómo prevenir que los repasadores y trapos de cocina se ensucien con rapidez?

Para prevenir que los trapos se arruinen rápidamente, te aconsejamos no lavarlos en el lavarropas usando suavizante de ropa, ya que este producto obstruye los poros del tejido sintético y les hace perder su capacidad de absorción y atrape de polvo.

Los repasadores y trapos de cocina deben secarse al sol. 

Los repasadores y trapos de cocina deben secarse al sol.

Además, no hay que permitir que se mantengan húmedos. Lo mejor es dejarlos secar siempre al aire libre y en lo posible al sol. Por otro lado se aconseja no usar el mismo repasador durante semanas; cambialos cada dos o tres días como máximo para mantener un entorno culinario verdaderamente higiénico.

En pocas palabras

  • Limpieza profunda: Una mezcla de agua hirviendo, vinagre blanco y bicarbonato desengrasa y desinfecta repasadores percudidos.
  • Proceso efectivo: Remojar en la solución por al menos 2 horas y luego lavar como de costumbre.
  • Prevención: Evitar suavizantes, secar al aire libre y cambiar los repasadores cada dos o tres días para mayor higiene.
Resumen generado por Thinkindot AI

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