Conseguir un guardapolvo escolar blanco y reluciente para iniciar el nuevo ciclo lectivo es un desafío (sobre todo si el año pasado lo guardamos sucio), pero con los métodos adecuados es posible eliminar hasta las manchas más difíciles.
Cómo lavar correctamente un guardapolvos y que luzca impecable en el comienzo de clases
Te enseñamos algunos trucos de lavado para poder dejar el guardapolvos impecable en pocos minutos
A continuación te recomendaremos algunos trucos sencillos para que puedas lavar correctamente el guardapolvos.
¿Cómo lavar correctamente un guardapolvos?
Nunca metas el guardapolvo directamente al lavarropas si tiene manchas visibles. Lo mejor es humedecer todas las zonas sucias y frotar un jabón de pan. Deja actuar el jabón durante unos 30 minutos antes de lavar.
También puedes mezclar bicarbonato de sodio con un poco de agua hasta formar una pasta. Aplica esta mezcla sobre manchas de tinta o grasa y dejá reposar.
El uso excesivo de lavandina (cloro) puede amarillear las fibras sintéticas con el tiempo. Te aconsejamos reemplazarlo por media taza de vinagre blanco colocada en el compartimento del lavarropas donde va el suavizante. Este producto no solo desinfecta, sino que ayuda a neutralizar olores y realzar el blanco.
Otra opción es aplicar agua oxigenada (Volumen 30 o 40) en las manchas amarillentas en las axilas. Este truco también sirve para las remeras blancas. Aplicá agua oxigenada directamente sobre la mancha, dejá actuar y luego podrás lavar la prenda normalmente.
Si podés a secar la prenda al sol, puedes aplicar un poco de jugo de limón sobre las manchas. El sol potenciará el efecto blanqueador natural.
Sea cual sea el truco que hayas elegido para lavar el guardapolvos, el toque final siempre será el planchado. Te aconsejamos hacerlo mientras la tela todavía está húmeda, ya que esto facilita la eliminación de arrugas y le da ese aspecto de "nuevo" tan buscado.
¿Cómo quitar manchas específicas?
- Tinta de Lapicera: apoyá un papel absorbente detrás de la mancha y aplicá un algodón con alcohol fino o leche tibia sobre el frente. Presioná sin frotar para que la tinta se transfiera al papel.
- Témperas y Pinturas: lavá inmediatamente con agua fría. El agua caliente fija los pigmentos de la pintura.
- Grasa de Comida: aplicá un poco de detergente de platos directamente sobre la mancha seca, frotá suavemente y luego lavá.






