Toda persona que ama hacer una que otra receta casera, no debería dejar pasar más el tiempo y probar hacer unos ricos salamines caseros. Estos embutidos son fáciles de hacer, con ingredientes accesibles de conseguir y un resultado espectacular, para chuparse los dedos.
Tener un par de salamines colgando en algún lugar de la casa y poder saborearlos cualquier día, solo, en familia o amigos, no tiene precio.
Esta receta de salamín casero, un producto muy consumido en Argentina, tiene su origen en Italia y Hungría, desde principios del Siglo XVIII.
En Argentina, hay distintas regiones que se destacan por elaborar los mejores salames y salamines del mundo, como Tandil, Mercedes, Colonia Caroya y Oncativo.
Estas delicias pueden hacerse en casa, en cualquiera de sus dos presentaciones más conocidas:
- Salamín picado fino
- Salamín picado grueso
Receta de salamín casero: el mejor sabor y en poco tiempo
Ingredientes
- 1/2 kg de carne molida especial de res
- 1/2 kg gramos carne molida especial de cerdo
- 200 gramos de panceta de cerdo
- 80 gramos de preparado de condimento para salame
- 1.25m de tripa de 5 cm de diámetro (natural o sintética)
- 1/2 vaso vino tinto
- 1 poco hilo choricero
Preparación
- La receta comienza colocando en un recipiente grande la carne molida de res, cerdo y la panceta.
- Diluir el condimento para salamín con medio vaso de vino. Este adobo, al igual que la tripa y el hilo, se puede conseguir a un precio económico en una casa de chacinados. Mezclar bien hasta que los productos queden bien unificados.
- Humedecer la tripa con agua y atarla en una punta.
- Rellenar la tripa a mano, con paciencia. También se puede utilizar un aparato embutidor. Se tiene que lograr un salamín compacto, que no tenga aire en su interior.
- Pinchar con una aguja el salamín por todos lados. Atar con hilo choricero en uno de sus extremos y colgar en un lugar fresco, seco y oscuro.
- Dejar reposar por 30 días, para luego comenzar a disfrutar de una receta exquisita, que es un éxito en todo el mundo.







