Es una de las mermeladas preferidas de los argentinos. Sabrosa, fresca y natural. Ideal para acompañar con pan o galletas de agua. O para consumirla como sea. Es la mermelada de durazno y te vamos a contar cómo elaborarla en 5 simples pasos para que la disfrutes en familia.
Si lo que buscamos es el placer de comer algo frutal y delicioso, entonces esta receta casera te va a venir de diez y seguro que la vas a terminar compartiendo con ese ser querido fanático del durazno.
¿Qué necesitamos para empezar a hacer la mermelada?
- 1 kg de duraznos maduros pero frescos
- 3 frascos chicos de mermelada (esterilizarlos)
- Azúcar, 700 gramos
- El jugo de un limón (profundiza sabores)
Si ya tenemos todos los ingredientes a mano, estamos en condiciones de poner manos a la obra y elaborar la deliciosa mermelada de durazno. Pero antes, un par de consejos: envasar bien el producto para que dure hasta un año y tener en cuenta que un torque de vainilla en la cocción le dará un sabor espectacular, según el sitio de gastronomía cookpad.
Mermelada de durazno en 5 pasos: receta casera y fácil
- Lavar los duraznos con agua fría y sacarles la piel. Luego, cortarlos en pedacitos retirando el carozo, siempre.
- Mezclarlos con el azúcar: que sea en un recipiente grande. Y sumar acá el jugo de limón. Mezclar bien y dejar reposar 90 minutos.
- Cocinar la mezcla: echarla en una olla grande y ubicarla a fuego medio. Revolver cada tanto. Ya hervida, reducir el fuego al mínimo y cocinar 40 minutos más, removiendo.
- Chequear la consistencia: poner un poco de la mermelada en un pequeño plato. Tendrá la textura ideal si no se escurre al enfriarse.
- Envasar y conservar: llenar los frascos de mermelada caliente y, hasta que se enfríen, ponerlos boca abajo. Guardar en lugar seco y fresco.





