Entre todas las plagas que pueden afectar a las plantas, los pulgones y cochinillas son algunas de las más indeseadas del jardín, que pueden llegar a terminar con la vida de estas, si no se tratan a tiempo.
Se trata de unas de las plagas más comunes que atacan las plantas, sea de la especie que sea, aunque se ven mucho en los frutales.
Las plantas sufren a estos insectos muy chiquititos, que se adhieren a las tallos, hojas y flores, buscando alimentarse principalmente de la savia.
Al succionar la savia, los pulgones y cochinillas terminan debilitando las plantas, poniendo en peligro su vida.
Por suerte, existen varias alternativas naturales para erradica estos bichitos. A diferencia de los métodos más convencionales, que incluyen productos químicos, hay algunas maneras, sobre todo una, que es muy efectiva para decirle adiós a estos bichitos.
Plantas: cómo hacer para eliminar los pulgones y cochinillas
Sin tener que apelar a los pesticidas comerciales y con bicarbonato de sodio, se puede elaborar un pesticida totalmente natural que, además de ser amigable con el medio ambiente, es perfecto para darle de baja a estos detestables bichitos, como lo son los pulgones y cochinillas de las plantas.
Se trata de una solución que se puede preparar en casa de una manera muy fácil y no es nociva para los niños y mascotas, como sí lo pueden llegar a ser los productos químicos.
El bicarbonato de sodio actúa de esta manera sobre estos insectos, que infectan las plantas:
- Se destaca por la capacidad de alterar el Ph de las hojas.
- Estos insectos viven en ambientes con Ph neutro o ácido.
- Al cambiar el Ph con la presencia de bicarbonato de sodio, los pulgones y cochinillas no se sienten bien en ese ambiente.
Con ingredientes comunes que se tienen en casa, esta es la receta para elaborar un pesticida natural:
Ingredientes
- 1 cucharada de bicarbonato de sodio
- 1 litro de agua
- 1 cucharada de levadura en polvo
- 1 cucharadita de jabón líquido.
Preparación
- Mezclar en un recipiente el litro de agua, el bicarbonato de sodio, la levadura y el jabón líquido.
- Revolver bien hasta que los ingredientes queden bien unificados.
- Llevar la preparación a un rociador de 1 litro.
- Rociar las plantas y sus hojas, en horas de la tarde, cuando el sol ya no pega de forma directa.






