ver más
Plomería

Cómo arreglar una canilla que pierde: paso a paso para que no gotee nunca más

Una canilla que pierde agua puede desperdiciar miles de litros al año. Descubrí cómo reparar este problema con un arreglo sencillo

Por Miguel Guayama

Ese goteo constante no solo es la banda sonora de tu insomnio, sino también un enemigo silencioso de tu bolsillo y del medio ambiente. Una canilla que padece una pérdida de agua, una gota por segundo, puede llegar a desperdiciar más de 10.000 litros de agua al año.

La buena noticia es que, en la gran mayoría de los casos, la solución es extremadamente sencilla, barata y la podés hacer vos mismo en menos de quince minutos.

El culpable del 90% de las goteras en las canillas tradicionales tiene nombre y apellido: el cuerito. Esta pequeña junta de goma se desgasta con el uso diario, la presión y el sarro, perdiendo su capacidad de sellar el paso del agua.

A continuación, la guía definitiva para solucionar este problema doméstico sin entrar en crisis.

canilla-agua-arreglo

Canilla que gotea agua: el arreglo del problema

Antes de empezar con el arreglo la canilla que pierde agua, asegurate de tener a mano este "kit de primeros auxilios" de plomería básica:

  • Un destornillador (puede ser plano o phillips, dependiendo de tu canilla).
  • Una llave francesa o pico de loro.
  • Un cuerito nuevo (se compran por muy pocos pesos en cualquier ferretería; siempre es útil tener de repuesto).
  • Un trapo seco.
canilla-agua-arreglo3

Canilla que gotea agua: paso a paso para el arreglo la pérdida

  1. Cortar el agua (el paso que no te podés saltear): parece una obviedad, pero el apuro suele jugar malas pasadas. Buscá la llave de paso de la habitación (baño o cocina) y cerrala por completo. Para asegurarte, abrí la canilla rota para que caiga el agua que quedó en la cañería. Si no hacés esto, vas a terminar empapado.
  2. Desarmar la perilla: las canillas tradicionales (las que se giran, no los monocomandos) tienen una tapita en la parte superior que suele indicar el frío o el calor. Hacé un poco de palanca con cuidado usando el destornillador plano para sacarla. Debajo vas a encontrar un tornillo. Desenroscalo y retirá la perilla o "volante" tirando hacia arriba.
  3. Retirar la campana y el vástago: una vez sin la perilla, vas a ver una pieza metálica que cubre el mecanismo (la campana); desenroscala a mano o con mucho cuidado usando la llave francesa y el trapo para no rayar el cromo. Al sacarla, quedará a la vista el vástago (la pieza de bronce). Tomá la llave francesa, ajustala a la tuerca del vástago y girá en sentido contrario a las agujas del reloj para extraerlo por completo.
  4. El momento de la verdad: cambiar el cuerito. En la base del vástago que acabás de sacar vas a ver el famoso cuerito, que seguramente estará deformado, gastado o roto. A veces está a presión y otras veces tiene una pequeña tuerca que lo sostiene. Retiralo y colocá el cuerito nuevo exactamente en la misma posición.
  5. Volver a armar y probar: volvé a enroscar el vástago en su lugar y ajustalo con la llave francesa (no hace falta usar fuerza bruta, solo que quede firme). Colocá nuevamente la campana, la perilla, el tornillo y la tapita. Finalmente, abrí la llave de paso del agua. Abrí y cerrá tu canilla reparada. ¡Listo! El molesto goteo debería ser historia.
canilla-agua-arreglo1

El consejo final: si al desarmar notás que el problema no es el cuerito de goma (por ejemplo, si tenés grifería con cierre cerámico o monocomando), el mecanismo es distinto y requiere cambiar el "cartucho". En esos casos, si no te das maña, sí es recomendable consultar a tu plomero de confianza.

MÁS LEÍDAS

Temas relacionados