Un mal movimiento, un descuido al guardarlos o simplemente el uso diario pueden provocar uno de los problemas más comunes en los anteojos: las patillas dobladas. Cuando esto ocurre, los lentes se desajustan, se inclinan hacia un lado o resultan incómodos al usarlos.
La buena noticia es que, en muchos casos, es posible corregir el problema en casa con técnicas simples y seguras, pero es más bien un arreglo prioritario hasta que puedas solucionarlo con un óptica dado que, cuando alguien realmente necesita usar anteojos, tiene que tenerlos en condiciones.
Las patillas o los brazos laterales que sostienen los anteojos sobre las orejas pueden deformarse por manipular los anteojos con una sola mano, por guardarlos sin estuche, por sentarse accidentalmente sobre ellos, la exposición al calor (como dejarlos dentro del auto) o incluso quedarse dormidos con ellos.
Con el tiempo, estos pequeños descuidos generan desalineación por lo que deberás llevarlo a arreglar. Sin embargo, cuando ocurre y se rompen de inmediato puedes solucionarlo con un truco.
El truco para arreglar patillas dobladas paso a paso
Primero que nada tienes que identificar el tipo de montura, no es lo mismo una montura plástica que una metálica. Pues las metálicas son más flexibles y las plásticas requieren calor suave para poder ajustarse sin quebrarse.
En el caso de que tus anteojos tengan patillas plásticas tienes que calentar agua sin hervir y sumergir solo la patilla doblada durante 30 a 60 segundos.
Retira y ajusta suavemente con las manos hasta alinearla. Luego mantén la posición unos segundos hasta que enfríe. Lo que sí, nunca uses fuego directo ni secador muy caliente, ya que puede deformar el armazón del anteojo.
En el caso de que tengas anteojos con monturas metálicas tienes que sujetar el frente del lente con una mano y con la otra, endereza la patilla lentamente y con movimientos firmes pero suaves. Haz pequeños ajustes progresivos, no fuerces de golpe. Si el tornillo está flojo, puedes ajustarlo con un destornillador pequeño de precisión.
Para saber si quedaron mejor armados que antes, coloca los lentes sobre una superficie plana y observa que ambas patillas deben tocar la mesa al mismo tiempo. El frente no debe quedar inclinado y al usarlos, no deberían presionar más un lado que el otro.
Sin embargo, si la montura del anteojo quedo con grietas, tornillos dañados, bisagras flojas, deformaciones severas, lo mejor es acudir a un profesional para evitar que se rompan definitivamente.






