Mantener un jardín impecable es el sueño de cualquier amante de la naturaleza, pero la aparición de plagas puede transformarlo en una pesadilla. Entre los visitantes más indeseados se encuentran las ratas, roedores que no solo dañan las raíces de las plantas, sino que también representan un riesgo para la salud del hogar.
Por fortuna, existen una serie de elementos naturales con los que puedes dejar atrás a este problema. Uno de ellos es la planta de ruda, la cual es detestada por estos animales.
El poder olfativo de la ruda contra las ratas
La Ruta graveolens, conocida comúnmente como ruda, es una planta perenne con un aroma extremadamente intenso y penetrante. Lo que para nosotros es una fragancia rústica, para las ratas es una señal de peligro y rechazo.
Estos roedores poseen un sentido del olfato altamente desarrollado, y los aceites esenciales presentes en las hojas de la ruda actúan como un irritante natural que las obliga a buscar refugio en otros lugares, lejos de tu jardín.
A diferencia de los raticidas químicos, usar la ruda en el jardín es una opción ecológica que no contamina la tierra ni pone en riesgo la vida de otros animales beneficiosos, como pájaros o polinizadores. Es decir, es una técnica económica, sostenible y fácil de mantener.
Aunque es un excelente repelente, la ruda puede ser tóxica si se ingiere en grandes cantidades. Si tienes mascotas o niños pequeños, asegúrate de colocarlos en lugares de difícil acceso.
Cómo aplicar la ruda como repelente casero
Existen dos formas principales de utilizar este aliado verde para proteger tu espacio exterior:
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Barreras vivas: plantar ejemplares de ruda en los puntos estratégicos de entrada al jardín, como cerca de vallas, escombros o zonas de compostaje. Esto crea un perímetro aromático que disuade a las ratas de cruzar la línea.
Infusión concentrada (Spray): para una acción inmediata, puedes preparar un repelente líquido. Hierve un litro de agua con un buen manojo de ruda fresca. Deja enfriar, cuela la mezcla y colócala en un atomizador. Rocía las zonas de paso, agujeros y rincones oscuros donde sospeches que se esconden.






