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Inauguran la primera "ruta roja" del mundo para proteger animales silvestres

La innovadora ruta combina transporte de alta velocidad con pasos elevados y túneles que permiten a especies cruzar de manera segura

En algunos lugares del mundo, el progreso ya no se mide solo por la velocidad, sino por la capacidad de convivir con la vida que existía antes. En India, donde rutas y selvas conviven en tensión constante, una nueva forma de infraestructura comenzó a cambiar esa relación.

No se trata de frenar el desarrollo, sino de rediseñarlo. De entender que una ruta también puede ser un puente para la vida, y no una barrera. Así nació esta construcción especialmente construida para proteger a los animales silvestres, permitiéndoles cruzar de forma segura sin interrumpir sus rutas naturales.

Ruta (1)

Inauguran la primera "ruta roja" del mundo para proteger animales silvestres

Esta ruta forma parte de la autopista que atraviesa zonas cercanas al Parque Nacional Pench, un área protegida ubicada entre los estados de Madhya Pradesh y Maharashtra, en India.

Esta construcción es considerada una de las infraestructuras de conservación más importantes del país y un modelo para el mundo en la que combina transporte moderno con protección de la biodiversidad.

Ruta (2)

Como es esta ruta

Para evitar atropellamientos y fragmentación del hábitat, se construyeron estructuras específicas como pasos elevados cubiertos de vegetación (ecoductos) y túneles subterráneos que permiten a especies como tigres, leopardos, ciervos y otros animales cruzar la ruta sin entrar en contacto con el tráfico.

Los elementos rojos presentes en la “ruta roja” cumplen una función de seguridad y señalización vial especializada. Su color advierte a los conductores sobre la proximidad de pasos destinados al cruce de fauna silvestre, como ecoductos y túneles subterráneos, indicando que deben reducir la velocidad y extremar la precaución.

Este proyecto es considerado el primero de su tipo en el mundo, y ya inspira a otras naciones a repensar sus carreteras. Es un ejemplo de cómo la ingeniería y la conservación pueden coexistir, ofreciendo soluciones donde progreso y biodiversidad avanzan de la mano, y mostrando que cuidar la vida silvestre puede ser tan estratégico como mejorar la conectividad vial.

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