Mantener tu lavarropas limpio es fundamental para asegurar que tu ropa salga fresca y prolongar la vida útil del electrodoméstico. Con el tiempo, restos de detergente, suciedad y humedad pueden acumularse, llevando a olores desagradables y un rendimiento menos eficiente.
Colocar pastillas del cloro en el lavarropas: por qué recomiendan hacerlo y para qué sirve
Las pastillas de cloro, en un truco casero desconocido por muchas personas, pueden ser de gran utilidad dentro de tu lavarropas
Afortunadamente, existen trucos caseros y métodos recomendados para mantener tu lavarropas en óptimas condiciones, y lo cierto es que puedes hacerlo con las pastillas de cloro.
Por qué se recomienda colocar pastillas de cloro adentro del lavarropas
Aunque parezca que el lavarropas se limpia solo con cada ciclo, las áreas ocultas como el tambor, las gomas de la puerta y los dispensadores de detergente son propensas a la acumulación de residuos y moho.
Esta acumulación no solo genera malos olores, sino que también puede transferirse a tu ropa y afectar el funcionamiento del electrodoméstico a largo plazo.
Aquí es donde el cloro entra en acción, pero las pastillas ofrecen ventajas competitivas:
- Liberación Controlada: a diferencia del líquido que se drena rápidamente, la tableta se disuelve gradualmente, permitiendo que el agente desinfectante actúe durante todo el ciclo.
- Adiós a las Salpicaduras: uno de los mayores miedos al usar este químico es manchar la ropa que llevamos puesta o el suelo. El formato sólido elimina este riesgo por completo.
- Potencia Concentrada: estas tabletas suelen ser efervescentes y están diseñadas para atacar el moho incrustado en las zonas de difícil acceso.
Paso a paso: cómo realizar este truco casero
Para que este método sea efectivo y no dañe tu electrodoméstico, los expertos recomiendan seguir una técnica específica. No se trata simplemente de arrojar el producto; la clave está en el ciclo elegido.
- Ciclo de mantenimiento: coloca una o dos pastillas directamente en el tambor vacío.
- Temperatura: selecciona un programa de lavado con agua caliente (al menos 60°C). El calor potencia la acción del cloro, despegando la grasa acumulada en las tuberías.
Sin carga: nunca realices este proceso con ropa adentro, a menos que tu intención sea blanquear telas resistentes y de color blanco puro






