En la búsqueda constante de métodos económicos para el mantenimiento del hogar, ha resurgido una tendencia que combina el reciclaje creativo con la eficacia práctica: colgar cordones viejos en el balcón. Lo que para algunos parece una excentricidad, para los expertos en soluciones domésticas es una estrategia inteligente.
El motivo principal detrás de esta práctica es el control de aves, ya que, por ejemplo, las palomas pueden representar un problema de salud pública y limpieza.
Por qué colgar cordones viejos en el balcón de casa
Al colgar cordones de forma vertical, se crea una barrera móvil. Las aves, que tienen una visión altamente sensible al movimiento, perciben estos hilos como un obstáculo impredecible.
Si a estos cordones se les añaden objetos reflectantes, como se sugiere, el efecto se multiplica, evitando que los animales aniden y ensucien las superficies con excrementos corrosivos.
Más allá de la protección contra las aves, los cordones viejos son una herramienta de jardinería sostenible. Muchos usuarios los utilizan para implementar el famoso riego por capilaridad.
Este sistema permite que, mediante un cordón de algodón, el agua se desplace desde un recipiente hacia la raíz de la planta de forma constante. Es la solución ideal para quienes buscan métodos de autorriego caseros.
Esta tendencia demuestra que, a veces, las soluciones más eficientes no están en la tienda, sino en el fondo de nuestro armario.
Qué colgar en el balcón de casa para ahuyentar aves e insectos
Además de los cordones, puedes recurrir a otros elementos caseros para cumplir con la misma finalidad. Algunos de los destacados son los que se muestran a continuación:
- CDs viejos/Papel de aluminio/Cintas reflectantes: cuelga tiras o CDs para que los destellos y el movimiento los molesten y se sientan inseguros, según detalla un artículo de Vía País y otro de El País.
- Tapas de gaseosa: enhebradas en hilo y expuestas al viento, hacen ruido y reflejan luz, asustando aves e insectos.
- Campanillas de viento o adornos móviles: el sonido y movimiento constante también perturba a las aves.
- Figuras de depredadores: coloca búhos o cometas con forma de aves rapaces, moviéndolos ocasionalmente para que no se acostumbren.





